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Raúl Flores Martínez.

Resulta que las investigaciones que se realizan en torno a los actos violentos contra los estudiantes del CCH Azcapotzalco, fue un acto premeditado, planeado e incluso calculado por un grupo de políticos afines al Partido de Morena.

De acuerdo con la Información Filtrada, después de las declaraciones en calidad de testigos de Erik “N” alias “El Lucas”, de 33 años, ex alumno del CCH Azcapotzalco, y Joel “N” alias “El Carter” de 27 años, ex alumno del CCH Azcapotzalco y actual estudiante de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón, al ministerio público de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, y la de un detenido ayer lunes, el enjuague político se asoma en los hechos del 3 de Septiembre.

Según las palabras de los involucrados, la orden la dieron con la finalidad de empañar la gestión del rector de la UNAM, Enrique Graue, que es uno de varios universitarios que no está de acuerdo con las nuevas políticas públicas del Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador.

Son declaraciones que han quedado asentadas y tendrán que ser investigadas que de ser así, sabemos que no habrá un castigo para los 10 estudiantes que ya tienen ubicados.

Ayer un juez liberó 15 órdenes de aprehensión contra los llamados porros por los delitos de motín, homicidio en grado de tentativa y lesiones que ponen en peligro la vida.

Penalidades que, se lo adelantamos, no serán aplicadas a estos porros que ahora tienen filiación morenista, no se aplicarán por obvias razones.

Tendremos que esperar que concluyan las investigaciones, sobre todo que se dé a conocer cuáles fueron las circunstancias y órdenes para disolver a golpes una movilización pacífica de estudiantes.

Lo que es un hecho, es que la UNAM es un botín para políticos y bandas del crimen organizado, donde han encontrado los métodos para dominar a un sector de la sociedad…