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El INE: muerto y enterrado

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Rubén Cortés.

Es inquietante que el INE meta la cabeza bajo el ala mientras Morena lo pone en liquidación, como a un par de zapatos pasados de moda en la vitrina de una tienda Coppel. La advertencia había sido dejarlo fuera de la consulta aeroportuaria porque “el INE gasta costales de dinero”.

La Suprema Corte de Justicia también hace como si no fuera con ella, pero también es con ella: México se va a regir en breve por un sistema plebiscitario para tomar decisiones de Estado, en lugar de conducirse por la democracia participativa. Y la Corte mira para otro lado.

Veamos:

El partido ganador de las elecciones impulsa en el Senado una reforma a la Constitución para quitar los candados estipulados en la legislación vigente para la participación del INE en la organización de las preguntas populares.

No es un golpe que noquea sólo al INE: también a la Corte, pues a ésta corresponde validar la legalidad de las preguntas que se hagan a la ciudadanía, ya que están prohibidas las referentes a Derechos Humanos, ingresos y gastos del Estado y la organización de las Fuerzas Armadas.

Sin embargo, la iniciativa de Morena en el Senado va a reformar el artículo 35 constitucional para que las consultas populares se desarrollen “las veces que sean requeridas” y no como actualmente se estipula, que es máximo cada tres años y con permiso de la Corte.

Ah, pero con la novedad de que ahora se harán consultas sobre la interrupción legal del embarazo, el matrimonio igualitario o las reformas como la energética y la educativa. ¿Y la Corte? ¿Y el INE? Nada: serán, como diría el clásico: “floreros”.

Vamos: acaba de registrarse una consulta ilegal y ninguna de las dos instituciones tiró siquiera un cacahuate para defender a la ciudadanía, a pesar de que la medición para decidir suspender el NAIM en favor de Santa Lucía:

1.- La realizó Morena cómo, dónde y entre las personas que le dio la gana.

2.- Morena confeccionó las boletas, las guardó donde quiso y en lugar de tinta indeleble para marcar el dedo de los votantes, utilizó violeta de genciana, un colorante para combatir los hongos de los dedos del pie, que se cae con agua.

3.- Participaron apenas 1 millón de los 90 millones del padrón del INE. En cambio, 700 mil decidieron lo que el diario británico The Financial Times dio espacio editorial como “una de las peores estupideces en la historia económica contemporánea”.

Pero, en honor a la verdad, todos lo sabíamos. El proyecto del Presidente electo advierte que “nunca, nada ni nadie, estará por encima de la voluntad soberana del pueblo”.

Aunque lo diga menos de uno por ciento del padrón electoral.