Cinco formas de construir tu autoconfianza

Amy Morin, LCSW, verywell mind / Trad. Alfonso López Collada

Tal vez pienses que simplemente hay quienes tienen confianza en sí mismos y hay quienes no la tienen. La verdad es que a todos nos cuesta trabajo confiar en nuestras propias capacidades.

La autoconfianza se define como un sentimiento de confianza en las propias habilidades, cualidades y juicios. La autoconfianza es importante para tu salud y tu bienestar psicológico. Tener un nivel sano de autoconfianza puede ayudarte a conseguir el éxito en tu vida personal y en la profesional. Conoce más de su naturaleza y cómo la puedes aumentar.

Beneficios de la Autoconfianza

Cuando crees en ti, te dan más ganas de probar cosas nuevas. Ya sea que solicites un ascenso o te inscribas en una clase de canto o de yoga, creer en ti es clave para que saltes al escenario.

Cuando te tienes confianza puedes dedicar tus recursos a lo que tengas que hacer. En vez de perder tu tiempo y energía preocupándote con la duda de si eres capaz o no, la canalizas a tu esfuerzo. Al final verás que tienes un mejor desempeño siempre te tengas confianza.

Por ejemplo, si sientes confianza para hacer una presentación podrás enfocarte en dar tu mensaje a tu público. Pero si dudas de tu habilidad para comunicar, la posibilidad de fracasar puede paralizarte: pensar tanto en tu duda, luchar inútilmente por concentrarte y terminar tropezándote con tus palabras –para acabar reforzando tu creencia de que eres incapaz de hacer una presentación.

Afortunadamente hay recursos que puedes aplicar para ganar confianza en ti. Ya sea que ésta te falle en una área específica o que te cueste trabajo tenerte confianza en general, las siguientes estrategias pueden ayudarte.

Deja de compararte con los demás

Ya sea que compares cómo te ves ante tus amigos en el Facebook, o que compares tu sueldo con el de alguien, las comparaciones no son sanas. De hecho hay un estudio hecho este año y publicado en “La Personalidad y las diferencias individuales” (Personality and Individual Differences) que estudia el fuerte vínculo que hay entre la envidia y la manera como nos sentimos con nuestro “yo” interno.

Los investigadores encontraron que la gente que se compara con los demás experimenta envidia. Y entre más envidia, peor se siente consigo misma. Es un círculo vicioso.

Cuídate cuando compares tus ingresos con los de los demás, lo que posees, tus destrezas, logros o cualidades. Entre más busques si los demás son mejores o tienen más que tú, más los encontrarás y más se minará tu autoconfianza.

Así que, cuando notes que te estás comparando, recuerda que hacerlo no te ayuda en lo más mínimo. Cada quién sigue su propia pista y la vida no es competencia.pastedGraphic.png

Cuida tu cuerpo

Es difícil sentirnos bien con nosotros si tenemos la costumbre de abusar de nuestro cuerpo. Regatear las horas de sueño, comer de más, consumir alimentos chatarra y sacarle la vuelta al ejercicio son hábitos que se pagan caro.

Las investigaciones constantemente descubren que la actividad física aumenta tu confianza. En 2016 un estudio publicado en “Enfermedad y Tratamiento Neuropsiquiátricos” (Neuropsychiatric Disease and Treatment) mostró que la actividad física regular mejora la imagen corporal de quien la ejecuta. Y cuando su cuerpo se ve mejor, se sienten con más confianza.

Haz que el auto-cuidado sea para ti una prioridad. Cuando te sientas deveras bien físicamente, sentirás de manera natural más autoconfianza.pastedGraphic.png

Practica la auto-indulgencia

La auto-indulgencia implica tratarte con amabilidad cuando cometes un error, fallas o experimentas un contratiempo. Hablarte con rudeza en esos casos no te motiva a mejorar. De hecho, hay evidencia de que tiene el efecto opuesto.

En 2009 se publicó en la “Revista de la Personalidad” (Journal of Personality) que la auto-indulgencia contribuye a una confianza más consistente; pensar “Todo mundo se equivoca alguna vez”, en lugar de decirte “Mi estupidez no tiene remedio, ya lo arruiné todo”, puede ayudar a que te sientas bien aunque no hayas tenido el buen desempeño que esperabas.

En lugar de azotarte o maldecirte, trata de hablar contigo como le hablarías a una amistad de tus confianzas. Bájale a tu enojo, ríete de ti y acuérdate de que nadie es perfecto.pastedGraphic.png

Acepta y aprovecha tus dudas

A veces la gente pospone las cosas –como invitar a salir a alguien o pedir un ascenso– esperando a sentirse con más confianza. Pero a veces lo mejor es conseguir esa confianza actuando.

Practica enfrentando algunos de los miedos que te paralizan por tu falta de confianza. Si te da miedo “meter la pata” o piensas que lo vas a arruinar, de todos modos trátalo.

Claro que eso no quiere decir que no te prepares o que no practiques. Si tienes que decir un discurso importante, practica frente a tus amigos y familiares para adquirir confianza.

Pero no esperes hasta sentir un 100 por ciento de confianza antes de actuar, porque podrías quedarte como estatua sin dar un paso.

De hecho, afortunadamente aceptar un poco de duda puede incluso ayudarte a tener un mejor desempeño. “Psicología del Deporte y el Ejercicio” (Psychology of Sport and Excercise) publicó en 2010 un estudio en el que se reporta que los atletas que aceptaban sus dudas sobre sí mismos, hacían un mejor papel que los atletas que tenían una confianza total en sí mismos.

Haz experimentos de conducta

Cuando tu mente te dice que no tienes para qué hablar en una junta, o que estás demasiado fuera de forma para hacer ejercicio, acuérdate que tus pensamientos no siempre son atinados. Y que a veces la mejor manera de enfrentar un diálogo interno negativo es desafiar esas auto descalificaciones.

Intenta hacer cosas que tu cerebro te diga que no eres capaz de hacer. Dite que sólo quieres hacer la prueba y ve qué pasa.

Puedes aprender que si eres un poco ansiosa(o) o cometes unos pocos errores no es tan malo como pensabas. Y cada vez que avances tendrás más confianza en ti.

Epílogo

Todos batallamos con problemas de confianza un día sí y el otro también. Pero si tus actos de autoconfianza interfieren con tu trabajo, tu vida social o tu educación, busca ayuda profesional.

A veces la baja autoconfianza nace de un problema mayor, como algún evento traumático del pasado; otras veces puede ser síntoma de un problema de salud mental. Y también existe la posibilidad de tener confianza en exceso; es cuando confías tanto tanto en tus habilidades, que acabas por no actuar.

Tener demasiada confianza en tu habilidad para hacer un examen puede llevarte a pensar que no necesitas estudiar; creer que no necesitas practicar una presentación puede hacer que no te prepares adecuadamente.

Por esto es importante tener una dosis adecuada y saludable de autoconfianza, que te ayude a dar lo mejor de ti.