Héroes por un día (Morena vs. los Bancos)

0
836

Ah-Muán Iruegas.

Morena presentó el jueves pasado, una iniciativa “heroica” para eliminar las comisiones bancarias. Pero 24 horas después, se les acabó el heroísmo y salió AMLO a enterrar la ley con que supuestamente nos iba a salvar de los bancos. Fueron héroes durante… todo un día.

AMLO es un fraude como transformador. No transforma lo principal y se enreda en un “lío bomba”. Hasta sus aliados de la revista Proceso (el hijo del fundador de Proceso es el abogado en jefe de AMLO) hablan ahora de su posible fracaso, luego del fiasco de su consulta sobre el aeropuerto.

¿Héroes mensos…? Quizá. Pero la realidad es que los miembros de Morena no son de izquierda. Son nacionalistas trasnochados, eso es lo que son. AMLO no puede salir a la calle sin tres fotos de héroes patrios atrás de él. Y trataron en Morena de mostrar su nacionalismo anti-neoliberal agrediendo a los bancos, que en su mayoría son extranjeros. Pero su gran proyecto para comenzar el salvamento de México, les duró un día.

Menos podrán lograr los buenos propósitos que incluye su programa nacionalista y anacrónico, pues su programa es incompatible con la economía global actual. Su programa no pudo ponerse en acción ni siquiera dos días seguidos.

AMLO se las da de héroe, pero a la hora de la verdad, no pudo resistir más de 24 horas. No se le ha transmitido nada heroico de todas las estatuillas de héroes, que AMLO soba en sus videos.

Los mercados, la globalización neoliberal, terminarán dominando al Presidente electo. Eso explica que el viernes pasado, AMLO salió a calmar a los mercados, tocando retirada sobre la propuesta de ley morenista, de sólo un día antes, que intentó durante un día cancelar más de quince tipos de comisiones bancarias.

Un día duró la rebelión morenista contra los neoliberales y los bancos. En 24 horas los morenistas se rindieron ante los mercados. El tigre de AMLO no pudo ni maullar…

El verdadero tigre no es el que AMLO usa para amenazar a sus rivales (dijo que él no amarraría al “tigre”, es decir no apaciguaría el descontento, si alguien lo provocaba). El verdadero tigre es la economía global neoliberal. Eso sí es una fiera y en Morena no supieron atender con éxito algo tan evidente. Esa globalidad le metió un zarpazo brutal a Morena, un día después de que se atrevieron a meterse con los bancos internacionales.

Se echó para atrás el tabasqueño, porque: o AMLO se plegaba ante los mercados, o era hombre al agua… Es decir, los mercados dejaron ver una probable baja sustancial en la bolsa (5.41% bajó en un día) y un alza en el mercado cambiario (hasta 20.41 pesos por dólar) y con eso fue suficiente para aquietar al Mesías.

Se rindió AMLO en 24 horas. Ahí tienen a su héroe. Les duró un día.

Por su parte, se ha dicho que la comunidad judía está sacando su dinero del país –lo dijo Eduardo Torreblanca en el sitio web Proyecto Puente. Por si eso fuera poco, Carlos Salinas de Gortari reapareció la semana pasada, en una conferencia con el embajador de Italia y un académico italiano especialista en Maquiavelo, y Salinas deslizó un mensaje al parecer para AMLO: habló sobre un posible “golpe” en nuestra República, que fue interpretado por algunos como una referencia a un “golpe de Estado” contra AMLO. Éste último pidió una copia de la ponencia de Salinas, lo que indica que está tomando el mensaje con seriedad.

A mi parecer, los presuntos golpes salinistas, son meras especulaciones, de los cuales no hay pruebas concluyentes hasta hoy. Pero la confrontación con los mercados sí es más que real, es actual y es un asunto grave. De hecho, la relación mercados-Estado es el problema clave para “predecir el futuro de AMLO” y su apéndice, Morena.

El choque mercados-AMLO es lo que permitirá pronosticar la índole esencial del próximo sexenio. Lo demás será hasta cierto punto, folclore político.

Si pierde el pleito con los mercados, AMLO será cuando mucho un reformista tipo Lula en Brasil, que repartía dinero a los pobres, sin “apanicar tanto” a los mercados. Si AMLO insiste en incumplir el mantra neoliberal, pudiera acercarse a ser un Néstor Kirchner (corralito argentino y similares, a la vista) o incluso un Evo Morales mexica, un radical si bien en una democracia. Pero si se pone AMLO a pelear golpe por golpe con los mercados, sí es factible que los mercados lo arrinconen, como a Nicolás Maduro en Venezuela.

Pueden los obradoristas endulzar la derrota del viernes pasado, con “su rollo populista” o como les plazca. Pero el hecho concreto es que querían en el partido Morena acabar con las comisiones bancarias… y no pudieron. Los sometió el mercado.

Los mercados pusieron a AMLO en su sitio: otro presidente tercermundista a quien más le vale cooperar con la globalización. Y AMLO ya lo hizo, el viernes pasado: se sometió ante los mercados. Pues si no se somete, a este anciano los mercados “lo despelucan” el mismo viernes. Pero como sí se sometió, los mercados lo premiaron con una croqueta financiera: un aumento de 0.16% de la bolsa, el día que AMLO se rindió ante ellos.

La admisión de su fracaso fue tan evidente, que AMLO tuvo que conceder y doblegarse no sólo durante un viernes, sino nada menos que durante los próximos tres años. Dijo que no va a haber cambios a la legislación bancaria correspondiente, durante los próximos tres años. De ese tamaño es la capitulación de AMLO. Pues si no va a haber esos cambios, entonces ¿dónde están los cambios que en Morena prometieron?

O sea que, en pocas palabras, los morenistas ya nos sacrificaron a usted y a mí, desocupado lector, durante los próximos tres años. Ganaron los bancos, gracias a que AMLO se doblegó. ¿Se va por un desagüe la cuarta transformación… ?

Salió a decir AMLO el pasado viernes –entre otras cosas- que durante tres años: 1) su gobierno no modificará la legislación al respecto de las comisiones bancarias, y que 2) tampoco habrá nuevos impuestos.

Que no haya impuestos es el sueño de los neoliberales, a quienes AMLO dice combatir. O sea que en esto AMLO es “pura labia”. AMLO está adoptando –en parte- la agenda neoliberal del “consenso de Washington”.

Como el combate a las comisiones bancarias es claramente una política anti-neoliberal, pero la cancelación de nuevos impuestos es una política pro-neoliberal, tenemos entonces que la propuesta 1) se contrapone a la propuesta 2). Con lo cual AMLO está adoptando políticas contradictorias entre sí.

Esto en términos ideológicos. Pero en términos tácticos, podemos decir que AMLO adopta una política oscilante ante los mercados: primero propone una cosa y luego hace otra distinta.

Otra estocada neoliberal de AMLO es despedir miles de burócratas, de rangos altos y medios. Lo cual, aunado a los 46 mil desempleados (11 mil empleos directos) que provocará la suspensión del aeropuerto de Texcoco, nos suma claramente a miles de personas a quienes AMLO, como un carnicero, va a mandar al desempleo con la misma frialdad que los mercados supuestamente iban a hacer. Los neoliberales piden el “adelgazamiento del Estado obeso” y AMLO lo está cumpliendo al pie de la letra al despedir burócratas, así como lo exige el gran capital.

Es demencial despedir a tanta gente, sólo por un capricho de caudillo. Pero el problema principal es que existan los caudillos. Y el caudillo es AMLO: un lastre para México.

No hubo nadie con fuerza en Morena que dijera: “es una tarugada suspender una obra que ya se comenzó”, en referencia al aeropuerto de Texcoco. Y aunque Alfonso Romo, mano derecha presidencial y propietario de una casa de bolsa, se pronunció por Texcoco –lo mismo que el diputado Mario Delgado- sus palabras fueron ignoradas. Se escudó el Peje en la “voz del pueblo” para dañar a la élite empresarial y afirmar su provinciano poderío. El problema es que se llevó a decenas de miles personas por delante: los nuevos desempleados o damnificados del aeropuerto y la burocracia.

Hace dos semanas, provocó AMLO a los empresarios cancelando el multicitado aeropuerto. Las calificadoras Moody´s, Standard & Poor´s y Fitch respingaron (también una firma mexicana H. R. Ratings) y el peso se deslizó.

Pero no conformes con ello, los morenistas presentaron su iniciativa anti-comisiones una semana después, es decir el jueves pasado.

Ahora bien, tiene toda la razón Ricardo Monreal, aunque sólo en teoría: en términos morales. Las comisiones son injustas y excesivas. Pero lo que ocurre es que los senadores morenistas no conocen o no les importa cómo opera el mundo real, el crudo mundo de las finanzas internacionales. En Morena no entienden el ámbito internacional. O al menos, desconocen que los mercados internacionales castigan de inmediato cualquier indisciplina anti-neoliberal.

Su independencia (de los morenistas), su soberanía, su autodeterminación y otros “nombres de avenidas” que los morenistas constantemente mencionan, pero poco se observan en el mundo real, pueden reservarlas para sus discursos. Lo que sí ocurrió es que AMLO cayó de hinojos, ante los mercados. O sea, AMLO ya sabe quién manda aquí –y me temo que no es exactamente él mismo.

Puede sobar AMLO todas las estatuillas que guste, y puede asimismo hacer desplantes machistas impropios de un anciano: por ejemplo, cuando mostró en un video un libro que se preguntaba ¿Quién manda aquí?, para dárselas de muy mandón…

Pero los mercados sojuzgaron al presidente mandón, en sólo un día. Lo sometieron, como era de esperarse. La primer semana, respecto del aeropuerto pelearon AMLO y mercados una especie de round de sombra. La segunda semana, los mercados lo amedrentaron y AMLO se tuvo que rendir el viernes pasado a la 1pm –hora aproximada en que AMLO sacó la bandera blanca.

Aún así, el sábado, un día después de la capitulación de AMLO, el senador Monreal volvió a insistir en que su propuesta de eliminar comisiones bancarias, es lo adecuado. Es decir, persiste un desacuerdo entre los morenistas: Ricardo Monreal y Andrés Manuel López Obrador. Hay un pleito interno en Morena. De ahí que los mercados no fácilmente van a creer en ese partido que, repito, está dando señales contradictorias. Y en ese pleito pronto tendrá que entrar como un “tercero en discordia” el señor Urzúa –de quien en el futuro habrá que hablar más en este espacio. Todo lo anterior, desde luego, suponiendo que el pleito AMLO-Monreal, no sea “arreglado como en el box”…

Sea como sea, en tanto dentro de Morena hay señales en sentidos contrarios respecto de los mercados y, además de la inestabilidad económica, comienza a percibirse una cierta inestabilidad política, va a extenderse la volatilidad financiera y cambiaria en nuestro país. La gran pregunta es: ¿por cuánto tiempo? Y la única respuesta segura es: no será sólo por un día…