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Ni siquiera sabe lo que es el neoliberalismo

Carlos Arturo Baños Lemoine.

¡Qué tal la perorata que nos echó ayer el nuevo Presidente, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), sobre los males del neoliberalismo! Se ciñó totalmente al típico guión de la prensa “chaira” y de la universidad pública “socialistoide”.

Pero lo único cierto es que AMLO no sabe ni siquiera qué carajos es el neoliberalismo, mostrando su brutal ignorancia, como en muchos otros temas.

Claro, resulta entendible: AMLO tiene que inventarse un enemigo a modo, porque, si no, no vende sus productos “ideológicos”. Así como los curas católicos inventaron al “demonio” para poder vender sus exorcismos, y así como las feministas tuvieron que inventar al “patriarcado” para poder vender su “perspectiva de género”, los socialistoides de nuestros días tienen que inventar un enemigo que justifique sus vaciladas… ¡y les gustó un “neoliberalismo” que, además, tiene muy poco o nada de neoliberalismo!

Ya saben, el rollo socialistoide de siempre: desde la gestión de Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), México viró hacia el “maldito neoliberalismo”; esa cosa monstruosa que nos han impuesto el Banco Mundial (BM), el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el imperialismo yanqui, para mantenernos siempre sometidos, endeudados y atrasados. Las recetas del imperialismo únicamente nos han dejado más pobreza y atraso… Los gobiernos “prianistas” han sido, esencialmente, los culpables de tal flagelo, con la reciente complicidad del PRD… ¡Y AMLO-MORENA llegaron para salvar a la Patria!

Bajo el liderazgo “transformador y purificador” de AMLO-MORENA, los imperialistas ya no nos la van a “meter doblada, camaradas”. ¡Ahora seremos nosotros quienes los sodomizaremos en nombre de la Cuarta Transformación de la Nación Mexicana! ¡Ñaca ñaca!

Como todo lo anterior cabe fácil en un folleto, no les extrañe que 30 millones de “camaradas” hayan votado por López Obrador. Para las masas acríticas basta un panfletito y las promesas de vivir bajo el cobijo de programas gubernamentales parasitarios.

La verdad es más elaborada, aunque no muy compleja: AMLO y sus secuaces han idiotizado a millones de personas durante mucho tiempo, porque si algo le ha faltado a México es justamente el neoliberalismo. ¡Vaya, ninguna persona con cerebro estándar se traga eso de que lo aplicado por De la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña son políticas de veras inspiradas en la idea del LIBRE MERCADO, la idea central del neoliberalismo!

Cierto es que tales gestiones presidenciales familiarizaron términos como “apertura”, “privatización”, “competitividad”, “libre comercio”, “mercado abierto”, “economía global”, “atracción de inversión privada”, “contracción del gasto público”, “eficiencia”, etc. Pero la verdad es que la esencia del libre mercado casi siempre brilló por su ausencia… ¿algunos ejemplos?

¡Sale!… no sin antes recordarles, mis apreciables lectores, que el libre mercado supone que existen pocas o ninguna restricciones al libre juego de los actores económicos, para que éstos tomen las decisiones que resulten más convenientes a sus intereses de acuerdo con sus cálculos mercantiles!

El neoliberalismo se caracteriza por reconocer la más amplia libertad de los individuos y por establecer una mínima intervención por parte de las autoridades gubernamentales, porque nadie conoce mejor las conveniencias de los individuos que los individuos mismos. El individuo que renuncia a su criterio para asumir el criterio de un burócrata gris, es un pobre imbécil que, además, le gusta lamer las cadenas que le colocan.

¿México neoliberal? ¡Falso!

Si México fuera neoliberal, estaría totalmente legalizado el mercado de la producción, la distribución y el consumo de las drogas… ¡de todas las drogas! Y no estaríamos gastando tanto dinero a lo pendejo persiguiendo a los narcotraficantes o fastidiando a los consumidores. Y, claro, tampoco tendríamos que destinar dinero público para atender a los adictos.

Si México fuera neoliberal, la muerte médicamente asistida (eutanasia) sería totalmente legal, así como el aborto (tanto el femenino como el masculino). Tendrían que ser penalizadas las mujeres que usaran el semen de los varones con fines reproductivos sin el consentimiento de los varones… ¡adiós “madres solteras” cazadoras de pensiones y de becas!

Si México fuera neoliberal, el mercado del sexoservicio estaría reconocido como actividad económica legítima y estaría bien regulado, sin normas de orden público contaminadas por juicios morales particulares.

Si México fuera neoliberal, tendríamos un activo mercado de armas para el ejercicio del legítimo derecho ciudadano a la auto-protección y a la legítima defensa, no esperando demasiado de los cuerpos policíacos públicos llenos de agentes obesos, lentos e incompetentes.

Si México fuera neoliberal, el mercado de los energéticos estaría menos sometido a las empresas paraestatales, como PEMEX y CFE, y la competencia entre proveedores privados de energía de múltiples fuentes beneficiaria a los consumidores. Con un potente mercado de techos solares, por ejemplo, hace mucho que CFE hubiera tronado. ¿Y dónde están los autos que no dependen tanto de los combustibles de origen fósil?

Si México fuera neoliberal, el servicio educativo no estaría cuasi-monopolizado por los gánsteres magisteriales del SNTE y de la CNTE. Mínimo, debería instrumentarse el sistema del “bono educativo” para que con dinero público la gente pudiera elegir entre proveedores privados. Reitero: como mínimo…

Si México fuera neoliberal, la educación predominante en nuestros días sería la educación en línea (e-learning), la educación a distancia, la educación abierta, la educación privada en casa… modalidades que universalizan la cobertura y bajan los costos.

Si México fuera neoliberal, hasta Uber y Cabify serían servicios obsoletos dentro del mercado del transporte, al poder todos los propietarios de vehículos sacarles provecho mercantil a éstos.

Si México fuera neoliberal, los actores económicos exitosos no serían castigados con altos impuestos, mismos que se convierten en fuentes de financiamiento para mantener a sectores parásitos de la sociedad.

Si México fuera neoliberal, los impuestos deberían ser más bajos atacando de fondo la evasión fiscal y la economía informal.

Si México fuera neoliberal, la importación-exportación debería ser más activa y ágil, evitando el proteccionismo o los tratos preferenciales a los actores domiciliados en nuestro país.

Si México fuera neoliberal, no habría programas sociales de carácter gubernamental, de ésos que sólo generan parásitos y clientelas electorales. Las ayudas sociales tendrían que ser privadas y no deducibles de impuestos.

Si México fuera neoliberal, los sistemas de seguridad social (como IMSS e ISSSTE) tendrían que ser reformados radicalmente, para que los derechohabientes ordenados y responsables no terminen pagando los excesos de los derechohabientes desordenados y desmadrosos.

¡Uf!… Y podría seguirle, pero con esto basta para demostrar que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) es un bruto ignorante que ni siquiera sabe qué carajos es el neoliberalismo.

¡Y por supuesto que a México le hace falta mucho neoliberalismo!

En México tenemos una economía que castiga al exitoso, al eficiente, al productivo, al inventivo, mientras se premia y se patrocina al huevón, al parasitario, al ineficaz, al indisciplinado, al irresponsable, al gorrón…

¡Por supuesto que México necesita mucho neoliberalismo y menos políticos como Andrés Manuel López Obrador!

¿Ahora entienden por qué ganó este tipejo la Presidencia de la República? Claro: porque todavía hay millones de mexicanos con vocación de parásito.

Facebook: Carlos Arturo Baños Lemoine

Twitter: @BanosLemoine