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¿Qué es un ataque de pánico?

Dra. Katharina Star – Revisado por el Dr. Steven Gans, MD / Trad. Alfonso López Collada

Seguramente has oído comentarios como “¡Casi me da el ataque de pánico cuando se abrió la puerta!”. Pero realmente estos comentarios no se refieren a ataques reales de pánico. Aquí te decimos lo que de veras significa tenerlo.

Los ataques de pánico son el principal síntoma del desorden pánico, pero pueden ocurrir con otras condiciones médicas de salud mental. Estos ataques se caracterizan por una gama de síntomas físicos, emocionales y cognitivos. Conoce los signos y síntomas de los ataques de pánico.

Palpitaciones o pulso acelerado

Cuando se experimenta un ataque de pánico mucha gente siente que su corazón bombea –lo que en condiciones normales no se percibe–. Quienes sienten estas palpitaciones piensan que son síntoma de un mal mayor, una emergencia médica como un paro o un ataque al corazón. Pero lo típico es que el ritmo baje a un nivel normal cuando el pánico pase.

Quienes experimentan un ataque de pánico reportan sentir que su corazón bombea –algo que en condiciones normales no se percibe–, y lo hace con fuerza. Al sentir tales palpitaciones piensan inmediatamente en una emergencia como ataque al corazón o apoplejía. Pero lo típico es que el ritmo baje a un nivel normal cuando el pánico pase.

Temblores o pulso alterado

Cuando se tiene un ataque de pánico, la persona puede sentir temblores especialmente en brazos, piernas, manos y pies. En otros se presenta también un temblor incontrolable, convulsiones, síntomas causados por la reacción de “salvar el pellejo” que preparan al cuerpo para enfrentar el problema o salvarse del peligro real o imaginario que le esté amenazando. Usualmente esta respuesta es activada en personas que sufren de pánico, muchas veces sin razón alguna.

Sudor excesivo

Cuando aumentan los sentimientos de ansiedad, no es raro que quien sufre de pánico comience a sudar. Como en muchos otros síntomas relacionados con el pánico, el sudar excesivamente es parte de la respuesta innata del cuerpo al estrés. Es una reacción del cuerpo, una alerta sobre sus sentimientos de peligro.

pastedGraphic.pngHiperventilación

La hiperventilación consiste en una respiración superficial y tensa que acompaña al pánico y a la ansiedad. Durante un ataque de pánico el patrón normal de respiración de una persona cambia de una forma que le impide inhalar el aire usual, el normal. En vez de eso, toma pequeñas inhalaciones, tan superficiales como rápidas. La hiperventilación puede causar que la persona tome ocasionalmente una gran bocanada de aire acompañada de un grito, o presentarse menos aparatosamente en forma de tos y una respiración agitada.

Sensación de asfixia

Igual que sucede con la hiperventilación, mientras una persona sufre un ataque de pánico puede no lograr respiraciones completas, sino limitadas en frecuencia y en profundidad. Esto puede acentuar la sensación de ahogo. Ya sea que se relacione con la hiperventilación o no, de todos modos la sensación puede intensificar el pánico de quien lo sufre.

Dolor de pecho

Mucha gente que sufre de pánico reporta que el dolor de pecho es uno de los síntomas que provoca el mayor miedo, por la posibilidad de un ataque al corazón. Pero el dolor que sienten en el pecho puede o no estar relacionado con los mecanismos cardíacos. El dolor de pecho es uno de los síntomas más comunes del ataque al corazón, y eso hace que la gente busque ayuda médica de inmediato –lo cual, sin caer en exageraciones, no deja de ser una precaución recomendable–.

Náuseas o dolor abdominal

Los ataques de pánico pueden causar sensaciones de incomodidad o dolor en la región abdominal. Otros síntomas, por ejemplo hiperventilación y ansiedad, pueden provocar la náusea y dolor abdominal. La mayoría de la gente que sufre ataques de pánico vomita cuando le asalta uno, y lo común es que el sentimiento de náusea dure hasta que pase el ataque.

Mareo o aturdimiento

Cuando le asalta ataque de pánico, la persona puede comenzar a sentirse mareada o inestable. Le cuesta trabajo enfocarse y eso aumenta el sentimiento de ansiedad. Y aunque es algo poco común, pudiera ser que quien esté sufriendo un ataque de pánico  pierda el conocimiento debido al aturdimiento.

Des-realidad y Despersonalización

Durante un ataque de pánico, una persona puede sentirse desconectada de sí misma y/o del medio que le rodea. Cuando experimenta estos síntomas, puede llegar a percibir que su entorno se distorsiona, se nubla o que le es desconocido. Pudiera sentirse como si fuera un robot fuera de su “yo” o que sólo se mueve sin rumbo ni meta. La des-realización y la despersonalización tienen a impactar negativamente a quien sufre de pánico, y no es raro que le produzca aún más miedo, pánico y ansiedad.

Sensaciones de aturdimiento y hormigueo

Los sentimientos de aturdimiento y de hormigueo generalmente van acompañados de desrealización y despersonalización, pero también pueden ser causados por los intensos sentimientos de ansiedad que ocurren durante un ataque de pánico. Pudieran sentirse ligeros piquetes similares a los de agujas o alfileres, o sentirse absolutamente helados y aturdidos. Estos síntomas pueden sentirse en cualquier parte del cuerpo –en la mayoría de los casos en manos, brazos, piernas, dedos de los pies o de las manos, y en la cara.

Miedo de morir, perder el control o perder la razón

Tal vez no sea una sorpresa que la experiencia subjetiva de tener un ataque de pánico pueda ser percibida como aterradora. Cuando crece el ataque de pánico, la persona puede comenzar a preocuparse por su seguridad personal y sentir miedo de morir. Además, los ataques de pánico pueden hacer que una persona se sienta como si estuviera a punto de perder el control sobre sí misma, o tal vez “volverse loca”. Estos pensamientos y miedos generalmente hacen que aumente la intensidad del pánico y de la ansiedad.

Escalofríos y rubor

Sentir escalofríos suele indicar que estamos asustados. De manera similar, el aumento en el sudor, en la velocidad y la fuerza de los latidos del corazón, la respiración y el metabolismo que aparecen cuando alguien se siente en peligro, pueden ser factores que aumenten la temperatura corporal. Y otra vez, se disparan las respuestas vitales –enfrentar el peligro o ponerse a salvo–, lo cual ayuda a que el cuerpo adquiera mayor fuerza para pelear o para correr. Una persona que atraviesa por un ataque de pánico pudiera también oscilar entre sentir un calor o un frío excesivos. Por ejemplo, el calor de los rubores pueden causar sudor excesivo, lo cual potencialmente puede causar que el sujeto sienta escalofríos.

Fuentes de la autora:

  • American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and statistical manual of mental disorders, 5th ed., text revision. Washington, DC: Author.
  • Bourne, E. J. The Anxiety and Phobia Workbook. 5th ed. Oakland, CA: New Harbinger, 2011.