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¿Guerra contra el huachicoleo?

Raúl Flores Martínez.

Con la puesta en marcha del plan de gobierno para combatir el robo de combustible que incluye a 4 mil elementos de la Defensa Nacional y Armada de México, entramos a la segunda etapa de la guerra contra el crimen organizado que emprendió en su momento Felipe Calderón.

A decir del director de Pemex, Octavio Romero Oropeza, quien afirmó que luego de una intervención al sistema de monitoreo y control de la empresa productiva del Estado, y tras la remoción de funcionarios de la misma el pasado 20 de diciembre, se ha notado una disminución en el robo de combustible, pues sólo en lo que va de diciembre ha bajado 17.4 por ciento.

Además, explicó que entre el 21 y el 25 de diciembre hubo una reducción en la desviación de barriles diarios de hidrocarburo al pasar de 43 mil a 19 mil barriles.

Esto es dentro de la paraestatal; pero afuera, donde se lleva la batalla a sangre y fuego, las cosas no serán tan fácil, como lo creen.

Pongo un ejemplo nada más, el Estado de Guanajuato, en donde se ubica el mal llamado “triángulo de Guanajuato” o “triángulo de las Bermudas”, un corredor que va de León a Los Apaseos y pasa por Salamanca, Irapuato y Celaya.

En este corredor pasan ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), fuente principal de los huachicoleros, que se disputan dos bandos, el Cártel de Rosa de Lima y el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

De acuerdo con la información con la que cuentan las autoridades del gobierno Federal, el Cártel Santa Rosa de Lima hace referencia a la localidad del mismo nombre ubicada en el municipio de Guanajuato, y es una escisión de los ahora sus acérrimos enemigos el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Esta organización, se ha expandido en toda la entidad e incluso en partes colindantes del Estado con Querétaro y Michoacán, y está lidereada por José Antonio Yépez Ortiz, alias “El Marro”.

Mientras que la fracción del CNJN en Guanajuato está encabezada por Francisco Cerda Guillén, alías “El Señor de la Silla”.

Esto ha generado que tan sólo en cuatro días se haya vivido una jornada violenta que dejó 32 muertos en los municipios de Celaya, Yuriria, Silao, León, Salamanca, Acámbaro, Juventino Rosas, Apaseo El Grande, Irapuato, San Luis de la Paz, Cuerámaro y Pénjamo.

Todas estas muertes con el sello de violencia de las organizaciones criminales; y es ahí dónde uno se pregunta ¿cómo se disminuirá la violencia generada por el robo de combustible?

Es por demás sabido que el llamado huachicoleo es un delito donde las autoridades de los tres niveles de gobierno están metidos, es sabido que el crimen organizado lo maneja.

Bienvenidos a la segunda parte de la guerra contra el crimen organizado que emprendió en su momento el Presidente panista Felipe Calderón y ahora es retomada por el Presidente de Morena Andrés Manuel López Obrador.

Una guerra que dejará más muertos y desaparecidos en los llamamos “Triángulo Rojo” y “Triángulo de Guanajuato”, ruta del robo a combustible.