Consigue y conserva la calma. Cómo relajar el cuerpo y la mente

Elizabeth Scott MS / Trad. Alfonso López Collada.

La habilidad para relajarte cuando es preciso y de permanecer en calma después, pueden ser dos habilidades transformadoras que marquen una enorme diferencia en tu salud. Vivir en un estado de estrés crónico –esa tensión que permanece en nosotros durante largos lapsos sin que el cuerpo active su respuesta de relajación– puede tener un impacto tal en tu salud que te afecte negativamente de varias maneras. Por eso, saber cómo relajarte instantánea y fácilmente te puede llevar a una vida más sana y digna de disfrutarse.

Afortunadamente hay varias maneras sencillas de relajarte pronto, más y fácilmente. Cada una tiene sus beneficios específicos, por lo que te conviene conocer varias técnicas que puedes usar para relajarte cuando te haga falta. En la próxima entrega te mostraremos una técnica sencilla para comenzar a meditar. Mientras, en este texto te ofrecemos algunas de las principales recomendaciones recomendaciones:

Ejercicios de respiración

Los ejercicios de respiración son una estupenda manera de relajarte rápido y fácil –todo mundo los puede hacer donde sea y cuando sea–. Respirar lenta y profundamente desde la base de tus pulmones, donde está tu diafragma, y hasta usar un espejo para visualizar tu respiración, son dos maneras de relajar tu cuerpo y tu mente.

Meditación

La meditación es una estrategia muy antigua, muy buena y comprobada para relajarnos y permanecer relajados más tiempo. Popular en el Oriente desde hace siglos, es una práctica que en el Occidente goza de una popularidad que ha subido como la espuma en años recientes, mientras la ciencia va descubriendo y comprobando sus muchos y grandes beneficios.

RPM (Relajación Muscular Progresiva)

La Relajación Muscular Progresiva, o RPM, es un método para lograr relajarse en poco tiempo. La técnica consiste en tensar y relajar los músculos sistemáticamente de la cabeza a los pies (o de pies a cabeza), lo que libera tensión y marca el inicio de la respuesta de relajación. Con un poco de práctica, esta técnica permite lograr la relajación de todo el cuerpo en cuestión de segundos. ¡Y es fácil! Conoce más sobre la relajación muscular progresiva para familiarizarte con este método tan poco conocido pero tan efectivo de relajarte rápidamente.

Visualización

Dado que el cuerpo responde en el plano físico a las imágenes que mente genera, las visualizaciones son una manera efectiva de lograr la relajación; y es tan simple y divertido como soñar despiertos. Hay muchas, muchas visualizaciones que puedes tratar para relajarte más y revertir el estrés con el que responde tu cuerpo. Puedes visualizar que estás en un ambiente relajante, visualizar una salida positiva de un escenario estresante o, todavía más sencillo, visualizar cómo la tensión y el estrés abandonan tu cuerpo más y más, al ritmo de cada una de tus respiraciones.

Ríete con todas tus ganas

La risa es una manera natural y maravillosa de soltar la tensión de tu cuerpo y poner tu mente en una mejor posición para que los motivos de tu estrés no se vean tan… estresados. Si tienes tiempo, te recomendaría de corazón ver una película bonita, simpática, o leer un libro divertido, para agregarle algunas carcajadas a tu día. Pero si eso no cabe en tu apretada agenda, simplemente conservar el sentido del humor a lo largo de tus días cotidianos puede ayudarte bastante a alcanzar el punto de relajación. Esta técnica es una herramienta realmente maravillosa para lograr relajarte.

Cambia tu perspectiva

Mucho de lo que te estresa no viene de tus factores estresantes en sí, sino de cómo respondes a ellos. Más claro: la manera en que interpretes tus factores estresantes, así como tu manera de manejarlos, puede hacer que los eventos en sí se sientan mucho más (o mucho menos) estresantes. Lo bueno es que puedes elegir pensamientos diferentes, aún. si no puedes cambiar las circunstancias de la vida. Y hay algunos ‘trucos’ para que te permiten lograr una mejor perspectiva y conservar tu relajación incluso en condiciones difíciles: para empezar, puedes asumir la manera de pensar de las personas optimistas, interpretando ciertos ángulos de la situación de una manera que te traiga esperanza y elimine la duda de ti.

También puedes adoptar el papel de que en una situación difícil tienes más poder del que creías (lo que se conoce como un punto interior de control, famoso por ser un buen eliminador de sentimientos de estrés), y luego buscar nuevas soluciones. Finalmente, asegúrate de que no estás aplicándote el auto-sabotaje mediante un pensamiento negativo generalizado.

En caso de que sí, date cuenta de lo que te sucede y elimina este modo de pensar.

¡La práctica regular logra maravillas!

Cada una de estas prácticas puede se efectiva para relajar el estrés. Pero es cierto que algunas pueden atraerte más que otras, o que unas te funcionen mejor en determinadas circunstancias. Ensaya con cuantas pueda, y elige las que te acomoden más. Cualquier estrategia que elijas, úsala y practícala con frecuencia para que logres alcanzar un estado perdurable de relajamiento. Ten la seguridad de que los esfuerzos que inviertas en aprender a relajarte, te ayudarán a vivir mejor sin la distracción que te aporta todo lo que hoy te estresa.