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¿El pueblo inteligente manda?

Raúl Flores Martínez.

Diversos municipios de Guanajuato están en guardia para defender a su amado líder, José Antonio Yépez Ortiz, a quien apodan “El Marro”, cabeza del Cártel de Santa Rosa de Lima, dedicado a la ordeña de ductos petroleros.

Las imágenes son por demás sacadas de una película de guerra: vehículos quemados, barricadas sobre las carreteras y casquillos de rifles de asalto R-15, AK-47 y Barret 50.

Todo esto para evitar la detención de “El Marro” en los diversos operativos que realizar la Marina-Armada de México y el Ejército en los municipio de Villagrán, Celaya, entre otros más.

Los que hemos estado en esa zona, y cómo lo hemos publicado, familias enteras reciben dinero de este miembro del crimen organizado para que sean sus escudos humanos, ante la presencia de las Fuerzas Federales y Armadas que se ven dos veces imposibilitadas para realizar sus labores de apoyo a la seguridad.

Una, porque el propio Presidente, desde un día antes de su toma de mandato, les ordenó “no” meterse con el pueblo. Dos, “El pueblo es el que manda”. Dos motivos que lo único que han generado es sobajar y humillar a dos instituciones que han demostrado el apoyo a la sociedad civil, cuando se requiere.

Esa metodología de no meterse con el pueblo, la aplicó el Presidente por su paso en la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, lo que dejó que ahora los elementos de seguridad pública, sean golpeados, pateados y humillados.

Tal parece que el actual gobierno federal quiere que se tenga la misma fórmula para todos los elementos de Marina y Sedena; sólo que se les olvida algo muy importante, algo llamado “Valor”, “Disciplina”, “Espíritu de Cuerpo” y “Lealtad”, conceptos que pocos conocen.

Alguien debe decirle al señor Presidente que aplicar la ley en su totalidad no es meterse, maltratar o castigar al pueblo inteligente; es, solamente, poner los límites a una sociedad que de no controlarse crecerá día con día el apoyo a los delincuentes.

No se necesita ser un docto en economía para darse cuenta de que familias enteras de Guanajuato apoyan al “Marro”, porque les paga 5 mil pesos al día y no los 2 mil 548 pesos mensuales bimestrales que ofrece.

Alguien tiene que decirle al Presidente que Guanajuato se convertirá en su dolor de cabeza en caso de no aplicar la ley al pueblo inteligente