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López Obrador yerra y trastabilla ante cuestionamientos sobre polémico memorándum

México.- Fiel a su estilo evasivo y errático ante cuestionamientos agudos con respecto a su gestión, el Presidente Andrés Manuel López Obrador volvió a equivocarse y a trastabillar hoy durante su conferencia de prensa, cuando algunos periodistas le hicieron preguntas incómodas sobre el polémico memorándum, emitido la víspera, para “dejar sin efecto” la Reforma Educativa aprobada el sexenio pasado, en el marco del Pacto por México.

La periodista Rocío Méndez, de Noticias MVS, le preguntó:

¿Qué ha observado usted?, ¿qué ha podido analizar con su equipo de trabajo al respecto de los posibles obstáculos que pudiera enfrentar el memorándum para poder eliminar, cancelar la Reforma Educativa?

El Presidente le respondió:

(…) acerca del memorándum que presenté ayer, hay distintas opiniones, hay debate, ese también es el propósito, que tengamos diálogos circulares. Vamos a que se analice más, se conozca más, se recojan opiniones. Teníamos la posibilidad de hacer una reforma sólo a la ley reglamentaria del artículo 3 para quitar lo de las evaluaciones punitivas.

Como ustedes saben, podríamos sacar los votos porque no es reforma constitucional, se podría hacerlo con mayoría simple, pero quise que se conociera con mucha claridad nuestra postura, porque no es sólo un asunto jurídico, es un asunto político, se dañó mucho a la sociedad, se dañó mucho al magisterio con la mal llamada reforma educativa, y quise mandar un mensaje claro para que se conociera nuestra postura, porque luego se distorsionan las cosas.

Obviamente, el Presidente López Obrador ignora o pasa por alto que, ante todo, las decisiones del Ejecutivo Federal son actos de gobierno que deben estar fundados y motivados de conformidad con el artículo 16 constitucional, lo que no sucedió con respecto a su memorándum.

Asimismo, el Presidente ignora o pasa por alto que todo documento oficial emanado del Presidente de la República debe estar signado por el Secretario de Estado atinente, tal como lo establece el artículo 92 constitucional, lo que tampoco aconteció con respecto al memorándum presentado ayer.

También, claro está, el Presidente ignora o pasa por alto el hecho de que no basta con hacer modificaciones a las leyes secundarias para acabar con la “mal llamada” Reforma Educativa, toda vez que las leyes secundarias en esta materia (Ley General de Educación, Ley del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación y Ley General del Servicio Profesional Docente) se sustentan en los artículos 3° y 73 constitucionales.

Yerra, por tanto, el Presidente de la República, al pensar y al afirmar que sólo basta con realizar reformas a las leyes secundarias para acabar con la Reforma Educativa, específicamente con las “evaluaciones punitivas”.

Y, por si fuera poco, López Obrador se tropieza con su propia “lógica”: si sólo bastara con reformas a las leyes secundarias y él mismo asegura que ya cuenta con los votos para ello, ¿por qué no ha procedido en consecuencia?

Y, cual es su costumbre, después de equivocarse en asuntos jurídicos y administrativos de enorme trascendencia, se da todo el tiempo del mundo para echar discursos ideológicos de baja estofa.

Luego pregunta un reportero:

La oposición advierte con juicio político a sus funcionarios que no acaten la Constitución, la reforma.

Y la respuesta del Presidente no tiene desperdicio alguno, por su desparpajado y evidente cinismo:

Están en su derecho, este es, ahora sí, un país de leyes, ahora sí hay un auténtico Estado de Derecho.

Entonces, somos libres y se puede acudir a cualquier instancia y si se comete una infracción, un error, un delito hay que actuar, hay que presentar denuncias y para eso es la autoridad. Nosotros sentimos que no es ningún problema, que es parte de nuestras facultades y vamos a seguir convocando al diálogo.

Es un viraje, ya no es la misma política, no se puede poner vino nuevo en botellas viejas. Ofrezco disculpa, pero ya el país está cambiando. Esto es la Cuarta Transformación. Ya no es lo mismo, no puede ser lo mismo; si no, ¿para qué estamos aquí?

¿Un auténtico Estado de Derecho cuando el Presidente de la República viola flagrantemente la Constitución y leyes que de ésta emanan, e instruye a sus funcionarios a que procedan de igual forma?

Por supuesto, tras sus evidentes errores y traspiés, el Presidente terminó hablando de: la parafernalia del poder, la traición al pueblo, la política neoliberal o neoporfirista, las reformas estructurales, la minoría rapaz, los pobres, la corrupción, los conservadores, la prensa fifí, el diálogo circular, el gran saqueo, la política de pillaje, los bienes del pueblo, el apoyo de Porfirio Díaz a El Imparcial, el poeta Salvador Díaz Mirón, los festejos del centenario de la Independencia, el muralista José Clemente Orozco y un largo etcétera.

Una conferencia más del Presidente de la República, donde responde poco a lo que se le pregunta y sermonea de más…

Nos queda claro de que son los tiempos de la Cuarta Transformación.