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La CNTE, como reina

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Rubén Cortés.

Mario Delgado, sabio negociador con la CNTE para tirar la Reforma Educativa del gobierno anterior y aprobar la de la 4T, está convencido de que la mula no era arisca: el jefe de Morena en San Lázaro cree que lo que sucede con la CNTE es que, antes de este régimen, siempre la engañaron.

Pues qué lástima, porque esos engaños a tan ingenuos miembros de una organización que parece más grupo insurgente urbano que de maestros, provocaron que en Oaxaca, nuestro estado más pobre, haya sido imposible completar un ciclo escolar completo en ¡39 años!

Cuatro generaciones de mexicanos mayoritariamente humildes no recibieron buena educación primaria ni secundaria, porque sus supuestos maestros andaban vandalizando medio México para exigir no ser evaluados y heredar y vender sus plazas.

Y, la Reforma Educativa aprobada en el Senado el jueves, dejó abierta la posibilidad de que CNTE y SNTE puedan asignar sus plazas de maestros de manera directa, sin que medien exámenes de evaluación de los aspirantes a impartir clases.

Ese atraso provocó que Oaxaca necesite 33 años para equiparar su nivel educativo al de la capital de la República, de acuerdo con un estudio realizado por el Tecnológico de Monterrey. Todo esto, gracias a esa gigantesca turba lumpen dedicada a casi todo menos a dar clases.

Por ejemplo, cuatro miembros de la CNTE acaban de ser puestos en libertad (por una amnistía del actual gobierno) después de estar presos por secuestrar y torturar a dos niños durante 140 días, manteniéndolos encerrados en una cisterna.

Además, sus desmanes más recientes en el Zócalo de Oaxaca arrojaron pérdidas por mil 500 millones de pesos y el desempleo de tres mil 500 personas. Todo eso mientras dejaba sin clases a más de un millón de niños y adolescentes, la mayoría indígenas con diferentes niveles de pobreza.

Hoy, Oaxaca tiene un millón 300 mil estudiantes de educación básica en escuelas públicas, los cuales, a causa de las movilizaciones y paros de la CNTE, pierden en promedio 70 días de clases al año, sin que desde hace cuatro meses se les aplique descuento por faltistas.

El pasado 2 de mayo, hizo en Oaxaca un “paro de labores” que perjudicó a 650 mil niños y adolescentes, quienes no recibieron clases, pues sus maestros se fueron a protestar contra la reforma aprobada el jueves, que de todos modos los trata como reyes.

Sólo de enero a abril de este año, la CNTE no dio clases 10 días en escuelas de primaria y secundaria de Oaxaca, a pesar de que, no juguemos con las palabras:

—Ya tiene el presidente que querían.

—El gobierno les quitó la reforma que no querían.

—Maneja las plazas.

¡Ya la CNTE tiene todo!

Más lo que guste.