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Ricardo Alemán le responde a López Obrador

México.- Pronto llegó la respuesta del periodista Ricardo Alemán a las acusaciones que el Presidente López Obrador les dirigió, ayer durante la mañanera, a todos los periodistas que lo critican y, especialmente, a quienes, aparte de criticarlo, han recibido recursos del erario público por su labor empresarial en el mercado mediático.

López Obrador les lanzó la expresión “hampones del periodismo” y los exhibió con nombre y apellido, con una clara intención de descalificarlos, bajo una idea implícita: “Si reciben dinero del gobierno en turno, sirven al gobierno en turno”.

López Obrador hizo pública una lista de supuestos pagos por patrocinios del gobierno de Peña Nieto a una veintena de periodistas.

“Está claro que se trata de un venganza presidencial contra quienes lo critican”, afirma en su reciente artículo Ricardo Alemán¡AMLO y su propia caricatura! “¡A mí nadie me regaló nada, Presidente!”, publicado hoy en Contrapeso Ciudadano.

Sostiene Alemán:

(…) el presidente mexicano coloca a sus críticos “El Sambenito” de que –según su chabacana concepción de honestidad–, son corruptos y “hampones del periodismo”.

Por tanto, el mensaje a los miles de bots al servicio de Obrador es que los críticos de su gobierno deben ser satanizados, linchados, perseguidos y desacreditados; quemados en la plaza pública.

(…) Pero el presidente mismo y su claque no entienden que lo que consiguen es ridiculizar a Obrador, confirmar que sigue los pasos de dictadores de pacotilla, como Castro en Cuba, Chávez y Maduro en Venezuela y como Mussolini y Hitler.

Ricardo Alemán, sistemático y agudo crítico de López Obrador desde siempre, sostiene que no hay ilegalidad alguna en el patrocinio oficial a espacios digitales que tienen más tráfico en redes, al tiempo que se congratula de la transparencia de las finanzas públicas en materia de publicidad gubernamental: “es posible revelar los patrocinios que hizo públicos la casa presidencial, porque el gobierno de Peña Nieto se ajustó a la legalidad y la transparencia”.

Pero eso no es todo.

Alemán le asesta una dura estocada a López Obrador cuando desnuda el evidente sesgo de la información presentada por el actual Presidente, ya que soslaya mostrar también “los miles de millones de pesos de patrocinios legales que el gobierno de Peña también pagó a los aliados de AMLO”.

La transparencia sesgada, parece decir Alemán, no es transparencia sino maledicencia: no es un sano ejercicio de rendición de cuentas, sino un ataque vengativo a los intereses legítimos de unos cuantos.

En efecto, Alemán tiene razón: ¿por qué el Presidente López Obrador no exhibe la lista completa de los beneficiarios de la publicidad gubernamental durante el sexenio pasado?

Ricardo Alemán lanza con crudeza y rudeza la siguiente pregunta:

¿Por qué no revela los patrocinios a lambiscones como Televisa, Milenio, Azteca y otros grandes medios?

Finalmente, Ricardo Alemán incluso exhibe los errores del Presidente, ya que entre 2013 y 2018, la empresa Comunícalo, que integra exitosos espacios digitales como Letra Roja, La Otra Opinión y Contrapeso Ciudadano, facturó más de 27 millones de pesos en los seis años del gobierno de Peña Nieto, “de los cuales pagó rigurosamente los impuestos respectivos y los salarios de 50 trabajadores, aparte de cubrir los servicios de renta, energía eléctrica, internet, renta de equipo de cómputo, consumibles, agua y hasta papel de baño”.

Y, para concluir, en un inédito ejercicio de transparencia empresarial, Ricardo Alemán hace públicos los ingresos de la empresa Comunícalo del 2013 al 2018.

¿No sería bueno que todas las empresas de periodismo y comunicación hicieran lo mismo con respecto a todos los recursos públicos que hayan recibido durante los sexenios de Fox, Calderón y Peña?

Y, para concluir, ¿no sería bueno que el Presidente López Obrador transparentara sus finanzas personales del 2006 al 2018? Sería muy bueno porque, hasta la fecha, los mexicanos no sabemos de qué vivió durante dos largos sexenios, en los cuales se dedicó exclusivamente al activismo político.

Con información de La Otra Opinión y Contrapeso Ciudadano