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La casa blanca de “Alito”

Luis Octavio Murat Macias.

“Cuando se hace una estatua, no se debe estar siempre sentado en el mismo lugar; hay que verla por todas partes: de lejos, de cerca, desde arriba, desde abajo, en todos los sentidos” (Montesquieu, Cuadernos).

Alejandro Moreno, gobernador de Campeche con licencia para poder aspirar a dirigir al PRI, vuelve a ser noticia que provoca asombro y escándalo en la opinión pública. En esta ocasión, la aparición de Alito no fue con matracas, con decenas de autobuses repletos de acarreados desde de Oaxaca, Morelos, Estado de México y Campeche; en esta aparición en los medios no hubo porristas gritando “Alito… Alito… Alito…”.

Por el contrario, en los diarios del pasado martes, se dieron a conocer datos, claros y precisos, de investigación periodística que dan cuenta de tiempo atrás, de las actividades financieras y las inversiones que Alejandro Moreno ha hecho en bienes raíces en su Estado y en las que aparece como propietario.

Las investigaciones periodísticas dan a conocer datos que no cuadran con la trayectoria laboral y los sueldos devengados de Alejandro Moreno, que no le alcanzarían para comprar las propiedades que ahora posee, debido a que es imposible ser propietario de más de 19 propiedades con las dietas de senador del 2006 al 2012, o diputado federal del 2012 al 2015 y más tarde contender para la gubernatura de Campeche en la que resulto electo.

Queda claro que ni haciendo magia, Alejandro Moreno podría haber reunido las cantidades de dinero que se necesitarían para comprar tantas propiedades en tan corto tiempo de labores.

El aspirante a dirigir una institución política, en estado político lamentable, es evidente que hay sospechosos oscuros en su paso por la política y la academia.

Cuando Andrés Manuel, entonces candidato, se enteró de los trastupijes de Alejandro Moreno, dijo que “era un maleante, un reverendo ladrón, el más corrupto de Campeche”. “Estoy seguro que el pueblo no va a permitir que entre un ladrón a gobernar el Estado, sería una vergüenza para Campeche que gobernara un ladrón como Moreno”. ¿O ustedes van a votar por el bandido, el pirata de Campeche?

Pues, sucedió que sí, que a pesar de las denuncias y las advertencias que hizo Andrés Manuel sobre la trayectoria corrupta de Alejandro Moreno, el voto mayoritario lo eligió gobernador de Campeche.

Y de ahí en adelante nadie detuvo a “Alito” en sus trapacerías, hizo alianzas y negocios turbios con ex gobernadores desde Veracruz hasta Chiapas las cuales se irán conociendo en la medida que no se pierda la pista a Alejandro Moreno y se ordene una investigación sobre el patrimonio que lo aparece como una de las personas más acaudaladas de Campeche.

De lo investigado y probado por los periodistas del Reforma y de Aristegui Noticias, Alejandro Moreno es dueño de una propiedad cuyo valor es de más de 46 millones de pesos.

La pregunta sería: ¿Cómo pudo comprar una propiedad de 46 millones de pesos cuando sus ingresos de gobernador 2015-2019 eran de 5 millones de pesos anuales? Cabe señalar, que la “Casa Blanca” de “Alito” está situada en una zona de playa paradisíaca construida sobre los terrenos que Moreno adquirió entre 2012 y 2015, cuando era diputado federal.

También adquirió 19 propiedades, autos de lujo, cuentas bancarias y joyas en tres años; operaciones financieras inexplicables que obligan a la autoridad fiscal a practicar una auditoría.

Mentir y trampear es cosa usual en Moreno, lo prueba también su trayectoria académica el haber mentido declarando que es abogado egresado de la Universidad Autónoma de Campeche. Sin embargo, su cédula profesional 7179397 lo identifica como egresado del Instituto de Estudios Superiores René Descartes de Campeche, con fecha 2011, que no lo acreditan como abogado de la UACAM.

Hay mucho más en las investigaciones que se le están haciendo a este personaje que aspira a dirigir al PRI, partido político que, irónicamente, está pagando con su estruendosa derrota por los actos de corrupción, fraudes electorales cometidos por sus candidatos y después gobernantes, que saquearon al país, a los estados y a los municipios.

Aunque analizando con calma, el PRI sí es la cueva de corruptos para que un ladrón sea su dirigente.