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La izquierda española rompe negociaciones; en vilo, la investidura

Madrid, España.- La izquierda española se volvió a fracturar. El presidente en funciones del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, dio por rotas las negociaciones que siguieron a las elecciones del pasado 28 de abril, con Unidas Podemos (UP), cuyo líder, Pablo Iglesias, decidió lanzar una consulta entre sus bases sobre la política de pactos.

La sesión de investidura, prevista para iniciar el próximo día 22 y en la que se buscaba revalidar en el cargo a Sánchez, está en el aire, con lo que crece más la posibilidad de unas nuevas elecciones generales ante la incapacidad de los partidos y sus líderes de alcanzar una mayoría parlamentaria para formar un gobierno para los próximos cuatro años.

Es la ruptura unilateral de la negociación, dijo Sánchez en declaraciones a radio Ser al valorar la propuesta de Iglesias, quien ha insistido en su exigencia de que se asignen varias carteras a miembros de su formación, incluido él mismo.

Iglesias llegó a reclamar una vicepresidencia, según fuentes del equipo negociador del Partido Socialista Obrero Español (PSOE).

En las elecciones ningún partido logró una mayoría holgada. El PSOE únicamente sumó 123 diputados, muy lejos de los 176 escaños que exige la mayoría absoluta.

Sánchez llegó al cargo en junio de 2018, tras la moción de censura que defenestró a su antecesor, el conservador Mariano Rajoy.

Sánchez y el gobierno actual están en funciones, a la espera de que el Parlamento elija al nuevo gobierno para el que se exige una mayoría absoluta en la primera votación y mayoría simple en la segunda. Las cuentas no salen para el PSOE ni, por supuesto, para el principal partido de la oposición, el derechista Partido Popular (PP), que cosechó su peor resultado, con 67 diputados.

Una alianza entre el PSOE y Unidas Podemos tampoco garantizaría la formación de un nuevo gobierno, pues dependerían del apoyo de otras formaciones, entre ellas los independentistas catalanes y vascos, y otras nacionalistas o regionales de las Islas Canarias, Cantabria y Valencia.

En tono duro, Sánchez recriminó a su hasta ahora socio, Pablo Iglesias, que hiciera una mascarada de consulta a sus bases y le recriminó que respondiera que era una idiotezsu oferta de incorporar al gobierno español a personas cualificadas afines a Podemos.

De mantenerse las posturas inflexibles y alejadas, como hasta ahora, lo más previsible es que la sesión de investidura –a realizarse entre el 22 y 25 de julio– fracase y se abra el calendario electoral para una nueva contienda, para la que ya hay incluso fecha: 10 de noviembre.

Fuente: La Jornada