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¿Y la seguridad que presumen?

Raúl Flores Martínez.

Hay dos hechos que llaman la atención en los últimos cuatros días, dos hechos que tiene que ver con integrantes del crimen  organizado en la Ciudad de México.

Estos hechos son el traslado de dos detenidos de los reclusorios capitalinos a penales de máxima seguridad, porque simplemente no se tiene la seguridad para retenerlos en prisión.

Hágame usted el tremendo favor, declaraciones que por lo menos son honestas de la Secretaria de Gobierno de la CDMX, Rosa Isela Rodríguez, al señalar que no hay condiciones para resguardar a una presunta sicaria del Cártel Jalisco Nueva Generación, como lo es Esperanza Gutiérrez, quien mató a los dos delincuentes de Israel en Plaza Artz.

Por si fuera poco, para evitar una fuga, autoridades federales trasladaron las primeras horas del sábado a Abigael González Valencia, “El Cuini”, líder de “Los Cuinis” y segundo al mando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

El líder del crimen organizado de Michoacán fue reubicado esta madrugada del Reclusorio Norte en la Ciudad de México al Penal del Altiplano, en el Estado de México, para evitar cualquier rescate, como fue denunciado por un grupo armado a través de un video difundido en redes sociales en días pasados.

El traslado se llevó a cabo a las 03:00 de la mañana durante un dispositivo de seguridad en el que participaron autoridades de la Marina, Policía Federal y de la Fiscalía General de la República (FGR).

Dos delincuentes, que dicen son de las grandes ligas, trasladados a penales federales; es entonces que uno debe de preguntar ¿dónde está la famosa seguridad que impera en la CDMX?

Con esto queda claro que no hay tal seguridad en la capital del país, que a pesar de todos los operativos espectaculares que se hacen sólo para la foto, seguimos estando a merced del crimen organizado.

La prueba es que prefieren llevarse a dos personas que supuestamente están vigiladas las 24 horas del día para evitar “sorpresas”, y los ciudadanos que estamos diarios en las calles qué nos espera.

¿Dónde está la seguridad que tanto presumen?