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PRI: vital para México (increíble, pero cierto)

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Ah-Muán Iruegas.

Se avizoraban este domingo los últimos estertores del principal partido político del siglo XX: el PRI. La elección de Alejandro Moreno “Amlito”, como su dirigente, anuncia la conversión del otrora “partido oficial” en un satélite del obradorismo. Y sin embargo, el PRI es vital para México.

Morena se está convirtiendo en un partido hegemónico, al viejo estilo priista del siglo pasado. Lo cual afecta negativamente no sólo a México y su democracia, sino de manera colateral, al propio PRI. Es decir, hoy no hay peor priista que su nuevo presidente nacional, Alejandro Moreno, si es que efectivamente apoya a AMLO, como muchos aseguran.

El PRI, en sus épocas de oro, tuvo sus partidos satélite, como el PARM y el partido solferino de Lombardo Toledano (Partido Popular Socialista). Los nuevos partidos satélite del obradorismo son el Partido del Trabajo y el Partido Verde, cuando menos.

En esta lista de aplaudidores y levantadedos, se pretende ahora incluir al PRI. Lo cual, significaría el fin de ese instituto político como lo conocemos. Si el PRI de “Amlito” sigue a Obrador, cavará la tumba política del primero –y acaso, también del segundo-.

Los priistas siempre fueron grandes seguidores del presidente en turno. Incluso durante el foxismo, el PRI fue colaboracionista con el presidente a cambio, en parte, de que no metiera Fox a la cárcel a Emilio Gamboa, Mario Marín el gobernador poblano y traficante sexual, así como otros distinguidos personajes como los mencionados.

La falta de “control de calidad” de los militantes del PRI, su afán irrefrenable por el poder, los llevó a refrendar su apoyo a otros probables delincuentes sexuales como Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre, que construyó un “harem” con las infelices edecanes del PRI capitalino.

A pesar de todas sus miasmas, muchas de la peor ralea, el PRI tiene una veta muy valiosa, que debe aquilatarse. A mí mismo me sorprende decirlo, pero el PRI tiene un filón de oro, que es el siguiente: El PRI fue y sigue siendo el principal partido laico de México.

La organización República Laica, de raigambre priista, está dentro de lo mejor del PRI. La difunta María de los Ángeles Moreno Uriegas fue uno de sus mejores exponentes. Lo cual indica que el PRI debería recuperar el legado de Moreno Uriegas y mantener así viva su postura ideológica.

La recurrencia ideológica anti-laica de AMLO, es patente. Inmoral es la iniciativa del señor presidente, de encomendar el reparto de su fraudulenta Cartilla Moral a una sola iglesia, minoritaria -para echar más ácido a la herida abierta con el resto de las iglesias mexicanas.

El presidente de la República, con una irresponsabilidad digna de nota, está acentuando las preferencias gubernamentales por las sectas evangélicas y por sus súbditos del casi extinto Partido Encuentro Social. Eso solo dividirá más a la población, pues AMLO está atizando los conflictos religiosos –por sus ansias de revivir el presidencialismo en México, a toda costa.

Es aún prematuro vaticinar el fin del PRI por inanición, pues “Amlito” puede traicionar su relación con el señor presidente. Veamos.

Lo que ocurre es que, al menos en los corrillos políticos, se rumora que Enrique Peña es quien ha impulsado a Don Alejandro para dirigente del PRI. Lo insinuaba el doctor José Narro, precandidato derrotado antes de las elecciones de este domingo. De modo que, si a Peña lo comienza a acosar jurídicamente AMLO, como resultado de las actuales investigaciones contra Rosario Robles y Emilio Lozoya hijo, entonces Peña podría reactivar su influencia sobre “Amlito” para que traicione a “Amlote” y tratar de domar así los impulsos penales del señor presidente.

Ante todo ello, y ante la serie de vilezas que ha cometido Morena, como la aprobación por Morena Tabasco de la denominada “Ley Garrote”, lo mejor que puede hacer Mister Moreno es hacer lo que casi todo priista conocido ha hecho a la perfección: apuñalar a sus antiguos aliados.

Moreno tratará, como es natural, de sobrevivir, de no hundir más al PRI. Y para ello, acaso lo mejor sea combatir el carácter proto confesional de Morena, combatir a sus aliados evangélicos y combatir la destrucción del Estado laico que hoy por hoy conduce el jefe del Estado mexicano, Andrés Manuel López Obrador.

No existe en el México actual una organización partidista con un andamiaje ideológico como el que tiene el PRI, en relación con el Estado laico. La hipócrita embestida de Morena contra el laicismo, requiere una respuesta contundente de parte de la sociedad mexicana. Y el PRI puede encabezar esas posturas y así encarnar las mejores aspiraciones de la historia de México. Pocas oportunidades tendrá el PRI, como la descrita. Y México merece una propuesta, en relación con el Estado laico, exactamente igual a la del PRI. Es por ello que afirmo, sin ser priista, que la sobrevivencia del PRI es hoy por hoy, vital para México.