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Berta fue asesinada por vecinas hace 20 días, y PGJ-CdMx no emite la orden de aprehensión: familia

Ciudad de México.- “¡Papá, papá: por favor, respóndeme! ¡Le acaba de pasar algo muy malo a mi mamá!”, clamó la pequeña María en un audio desgarrador que grabó mientras vecinos acuchillaban a su madre en el patio común de su casa, en la colonia Buenavista de la Alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México.

Berta Luz Salazar, 25 años de edad, había sido asesinada presuntamente por cinco vecinos, tres mujeres y dos hombres, la tarde del pasado 2 de agosto. El alarido de la pequeña no pudo llegar al receptor, hasta dos días después. El teléfono de la víctima se había quedado sin saldo.

El asesinato ocurrió frente a los hijos de la víctima: un niño y una niña, de 7 y 5 años de edad, respectivamente.

Berta era ama de casa y “su mayor objetivo era sacar adelante a sus hijos, a sus nietos”, comentó el señor Hilario Luz. La tarde del 2 de agosto, la madre regresaba a su casa junto con sus dos hijos. En el traslado hablaba por teléfono vía WhatsApp con su esposo, Daniel, sin embargo, la comunicación se cortó. Eran alrededor de las 6 de la tarde.

La joven madre arribó a su domicilio y su bicicleta en el patio común, un área compartida por varios cuartos y departamentos de lugar. Daniel, el esposo, narró –con base al testimonio de sus hijos– que Berta entró a su casa, sacó unos trastes y se puso a lavar en el patio común.

Berta intentó defenderse, pero dos hombres, identificados como Rafael y Brandon, la sujetaron de brazos y pies para que las otras dos mujeres siguieran lesionando con el arma blanca.

La mujer cayó al suelo severamente herida, fue entonces que “Rafael R.L, el esposo de Ana Laura, puso su pie sobre el abdomen de la víctima y lo presionaba. Él la pisaba y la sangre brotaba con más velocidad y fuerza”, relató el esposo de Berta.

El hijo de Berta intentó ayudar a su mamá y con una escoba trató de quitar a Rafael, pero el sujeto lo golpeó y empujó, de acuerdo a la versión de la familia de la víctima.

Al momento en que la pareja de Berta regresó a su casa en compañía de policías, los presuntos responsables habían huido y la escena del crimen había sido limpiada. El arma con que se cometió el crimen se la llevaron.

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