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¡Regresando al pasado!

Raúl Flores Martínez.

Todo en esta vida es cíclico, incluyendo los eventos que tienen que ver con el crimen organizado, esos eventos de las masacres colectivas.

¿Qué diferencia hay entre los 52 muertos que dejaron Los Zetas en el Casino Royale, en Monterrey, Nuevo León, en 2011, a los 28 muertos del CJNG en Coatzacoalcos, Veracruz?

La única diferencia son las fechas, la forma de ejecutar a sus víctimas fue la misma: incendiar el establecimiento y cerrar las puertas de emergencia o cualquier salida para tener una muerte lenta y dolorosa.

Aquí debemos ir más allá del hecho, debemos entender el mensaje que quieren dar estos grupos criminales que aplican la estrategia de terrorismo más cruel para generar miedo en sus contras.

Quizá usted no es usuario de las redes sociales, pero en menos de dos meses se han difundido videos cortos de sicarios del CJNG degollando en vida a los integrantes de organizaciones enemigas.

Esa misma crueldad en las ejecuciones, lo hicieron en su momento Los Zetas, La Familia Michoacana y Los Caballeros Templarios para dejar mensajes a sus adversarios, algo que desató una época de decapitados, desmembrados e incluso se les llegó a quitar la piel de la cara a algunos sicarios enemigos.

Hoy Coatzacoalcos, tiene la etiqueta que en un momento tuvo Ciudad Juárez: “La ciudad más peligrosa de 50 ciudades del mundo”. 

Un municipio donde los delitos van a la alza día con día, delitos del fuero común, como el robo a casa habitación, robo a vehículo, robo a comercio, robo con violencia.

Qué decir del secuestro que de acuerdo con la organización civil Alto al Secuestro en su balance del mes de julio, dio a conocer el 19 de agosto que Veracruz ocupa el primer lugar en la comisión de secuestros con 66 casos; mientras que los municipios con mayor incidencia son Xalapa con 26 denuncias, Coatzacoalcos con 22 secuestros y Orizaba con 18 casos.

Hoy el pasado se vuelve a reciclar, la misma saña en la violencia, regresan las ejecuciones masivas y las organizaciones criminales se fortalecen ante una nula estrategia de seguridad.