web analytics

Las maniobras legislativas

Luis Octavio Murat Macias.

La definición de Holbach (1822, p. 3) en su obra acerca de “La verdadera libertad” los sentimientos se hacen a un lado y la lógica cobra fuerza: “La verdadera libertad consiste en amoldarse a las leyes que corrigen la natural desigualdad de los individuos, es decir, las que protegen por igual al rico que al pobre, al grande y al pequeño, al soberano y a los súbditos. En una palabra, ser libre es obedecer la ley”.

Pero, cuidado, la definición del autor de “La verdadera libertad” nos aclara que las leyes están hechas en razón a los intereses del individuo y es en ese punto en donde la definición de Holbach puede puede cambiar, en ese sentido Irving Louis Horowitz, autor de “Fundamentos de Sociología Política”, nos advierte acerca de los riesgos de la definición de Holbach que confunde las leyes hechas por los legisladores que tienen intereses fincados con las leyes de la naturaleza, v. gr., “el campesino carente de propiedades, recibe escaso consuelo al saber que su inexistente propiedad recibirá igual atención de la “ley” que la del hacendado con propiedades.

Holbach, según Horowitz, supone que lo relacionado con la propiedad privada es sagrado. De manera que el resultado de esas “leyes” es un “igualitarismo espiritual”, de facto nada.

La advertencia de Irving Louis Horowitz es objetivadas todavía queda de Holbach, en el sentido de que toda ley obedece a los intereses de quien gobierna y de quienes las legislan, como son los casos de la llamada “Ley Bonilla” que fue votada, pero no publicada y, por lo tanto, no es válida para aplicarla por las irregularidades y contradicciones jurídicas de las que esta impregnada. Es por ello, que una vez publicada la “ley” Bonilla será impugnada por los partidos de oposición y será finalmente la SCJN la que decida el diferendo.

Otro ejemplo de “La Verdadera Libertad” de Holbach a la que Horowitz se opone podrían ser las recién aprobadas reformas constitucionales en materia de consulta popular y revocación de mandato que, a pesar de la oposición partidista, la aplanadora de Morena en el Senado las aprobó.

La oposición se opuso, desde un principio, a las reformas constitucionales propuestas por el Presidente, al considerar que favorecerían a Morena electoralmente, y por supuesto, abrir las puertas a la reelección Presidencial de AMLO y beneficio electoral para Morena, igual al modelo que Irving Louis Horowitz llama “igualitarismo espiritual”, toda vez que la legislación sería configurada para las bases de Morena, y no a nombre de toda la gente, sin prerrogativas de clase ni de militancia política.

“El criterio del éxito de un programa legislativo se basa en la cantidad de satisfacción que se lleva a cada persona. Esto constituye la prueba final del progreso político” (Helvetius) y eso no sucedió precisamente en las cámaras legislativas al aprobar las reformas constitucionales para la revocación de mandato y votaciones a mano alzada, las que tendrán que desaparecer para que el INE imponga el orden electoral.

En consecuencia, el éxito de quien gobierna y propone se encuentra en la gran masa que conforma la mayoría, no en la clase privilegiada ni en una secta, ni en un grupo partidista, sino en la mensurable prosperidad en manos de los que producen.

Todos los gobernantes, todas las leyes y todas las costumbres deben mostrar su utilidad ante las necesidades del presente. Es por ello que la revocación de mandato debe ser una ley para beneficio de la nación, y no un retroceso sepultado a cañonazos en la Revolución Mexicana cuyo saldo fue de un millón de muertos, a causa de quien se quiso reelegir en la Presidencia de la República. ¿Para qué intentar abrir heridas que ya cicatrizaron?

Pretender convulsionar a México para derrumbar las instituciones y el sistema político establecido por otro semejante al cubano o venezolano mediante la modificación de la Constitución, sería atentar contra la democracia. Esperemos que esas locuras no se cometan en nuestro país, pues el costo sería muy alto.

Por último y por anticipado, ¿que opina la Iniciativa Privada al respecto de la iniciativa del Presidente?

“Graves consecuencias políticas, jurídicas, económicas y sociales de esta reforma constitucional, que ocasionarán mucho daño en el sistema democrático del país”.

“Solo tres países cuentan con un proceso revocatorio: Bolivia, Ecuador y Venezuela, este último, fue el instrumento utilizado por Hugo Chavez en 2004 para perpetuarse en el poder hasta el día de su muerte ocurrida el 2013”.

@luis_murat