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¡Lo que no sabe Durazo!

Raúl Flores Martínez.

Hay algunas cosas que no se pueden pasar por alto; sobre todo cuando se tiene la responsabilidad de la seguridad en el país.

Hay cosas que el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo y todo su equipo de inexpertos en los temas de seguridad, deben de saber, sobre todo en temas de crimen organizado.

En el caso de Sonora y Sinaloa, dos hechos ligados al crimen organizado que en menos de 15 días pusieron a prueba a Durazo Montaño, y reprobó.

Alguien debe decirle que el crimen organizado no perdona y cada día que les dejan respirar, se recuperan, se arman con armamento bélico y comienzan hacer lo que les pega en gana.

Los límites de Sonora y Chihuahua, en la zona donde acribillaron a los integrantes de la familia LeBarón, está disputada desde hace años por dos brazos armados del Cártel Nuevo Juárez y Cártel del Pacífico.

Es decir, las organizaciones delictivas conocidas como Gente Nueva (brazo armado del Cártel del Pacífico) a través de los hermanos Jorge Arvizu Márquez “El Lobo”, líder de “Los Lobos”, y su hermano Francisco, “El Jaguar”, quien tiene bajo a su mando a “Los Jaguares”.

El segundo, “La Línea” (brazo armado del Cártel de Juárez) representado por Roberto González Montes, alias “El Mudo” o “El 32”, un ex elemento de la Policía Estatal de Chihuahua.

Estás dos organizaciones se disputan la zona de Bavispe, donde la tala ilegal, el robo de mercancía y gasolina, además del trasiego de droga sintética, es parte de sus  actividades.

Actividades que la saben los investigadores del Buró Federal de Investigaciones (FBI), principal agencia de investigación criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos que estarán en México, una vez que la FGR tome rienda de las investigaciones.