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Cumbre de Comunicación, caída gubernamental y sucesión adelantada 

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Miryam Gomezcésar.

Durante la presentación de la XV Cumbre Mundial de Comunicación Política  en las instalaciones de la Sala de Rectores de la Universidad de Quintana Roo (UQRoo), en la ciudad de Chetumal, sus organizadores anunciaron la firma de un convenio de colaboración para su realización, un costoso evento que contará con el apoyo de 50 estudiantes de la Licenciatura en Derecho, cuya participación durante todo el desarrollo de las actividades contará como práctica profesional para los estudiantes, aunque la UQRoo no cuenta con la carrera de Periodismo ni  Comunicación, que es el perfil al que está dirigida la cumbre.

Para entrar el costo será de 280 a 400 dólares ¿patrocina la UQRoo? Desde luego que en estas circunstancias de la economía, cualquiera se pregunta por qué la UQRoo se involucra en esos costosísimos eventos cuando las finanzas del estado están tan limitadas por el recorte presupuestal federal que inclusive, se habla de otra ola de despidos porque según las estimaciones financieras del propio gobierno, con el presupuesto aprobado nomás no alcanza.

Dicen que “Al buen entendedor, pocas palabras” y, lo que se vio en la mesa de presentación del magno evento internacional fue al impuesto rector de la UQRoo, el panista Francisco López Mena y al colaborador del gobernador Filiberto Martínez M. (se dice que con la promesa de apoyo para obtener la dirigencia estatal del PRI), esforzarse para impedir las preguntas incómodas planteadas al organizador Daniel Ivoskus, en la subsecuente conferencia de prensa.

Es vidente que López Mena y Martínez Méndez están concentrados en una alianza que les permita sellar  todos los resquicios de las instituciones públicas para poder controlar sus recursos de cara al proceso electoral de la próxima sucesión gubernamental estatal 2022-2028.

Pero ¿Cuál sería el sentido real? No se requiere mucho para entender que atrás de eso está el interés del gobernador Carlos Joaquín de contar con dos candidatos suyos: Francisco López Mena por el PAN y Filiberto Martínez Méndez por el PRI, cuyo costo pagarán las manipuladas y tristemente empobrecidas instituciones como la Universidad de Quintana Roo.

Garantizar, hasta donde sea posible, que el panismo retenga las rindas del gobierno, suena ingenuo porque en el ambiente político hay descontento, se siente un creciente rechazo al pan/perredismo en el poder, un clamor atarantador generado por la inacción del mandatario y un deseo de venganza a la voracidad de sus insaciables alfiles impuestos en el  Congreso, pero también ante el derroche que no disimulan en el gobierno como es la realización de tan costosa Cumbre de Comunicación Política que resulta insultante ante las urgencias de la pobreza que presenta un amplio sector de la población habitante en los diferentes municipios del estado.

Por ello, lo expresado hace una semana por el exalcalde de Solidaridad Filiberto Martínez Méndez, en ocasión a la invitación que hiciera para participar en la XV Cumbre Mundial de Comunicación Política que se llevará a cabo en las instalaciones del Centro de Convenciones de Cancún del 19 al 21 de febrero del 2020, donde participarán más de 250 conferencistas de 25 países, que, según la descripción en la página del evento “la cumbre congrega políticos, periodistas, funcionarios, legisladores, académicos, profesionales, consultores, empresas, medios de comunicación y estudiantes, otorgado por los máximos exponentes de la Comunicación”, esto fue un medio para dar su opinión personal sobre el desempeño del gobernador Carlos Joaquín González en el contexto de la anticipada sucesión.

“El gobernador está haciendo muy bien su trabajo; pareciera que no es así, pero hay mucha obra que la población no sabe quién la realiza. Al equipo de  comunicación le hace falta cambiar el rumbo y que la ciudadanía tenga conocimiento de ello”, aunque suena más a un buen deseo que algo tangible, concreto porque para ver tiene que haber y no se ve obra por ningún lado, cada uno desde su cercanía con el mandatario hace su “luchita”.

Desde luego que esa expresión llega acompaña de una fuerte carga de reproches al cuestionado desempeño de la Coordinación General de Comunicación Social encabezada por Haidé Serrano Soto que, dicho sea de paso, arrastra el pesado fardo de la corrupción que la acompaña, desinteresada en cuidar las formas, la funcionaria no repara en el desaseo.

El uso y destino del dinero de la Coordinación que encabeza ha llamado la atención por la forma de ejercerlo con tal ausencia de decoro que los legisladores locales de todas las fracciones parlamentarias decidieron citarla a comparecer.

Como parte de la glosa del III Informe de Gobierno, los diputados quieren saber a dónde fueron a parar los más de 151 millones de pesos destinados a difundir las actividades oficiales de las distintas dependencias. Para ello argumentan la existencia de contratos otorgados a empresas ajenas y algunas que presumiblemente son compañías inexistentes o fantasmas.

Y es que el miedo no anda en burro, sobre todo cuando el día de ayer viernes, en Monterrey, Nuevo León, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) anunció que por primera vez se auditará a los Congresos, cuyo informe se dará a conocer junto al resultado de la revisión de municipios el mes de febrero próximo, anunciado por el auditor Especial del Gasto Federalizado de la ASF, Emilio Barriga Delgado, según información del diario el Economista, acreditada a la periodista Laura Flores.

En medio de la insistente austeridad recalcada por Carlos Joaquín por donde quiera que va ante su urgente necesidad de obtener mayores recursos de la del Presupuesto de Egresos de la Federación 2020, hizo una petición de ampliación de la solicitud original, uniendo su voz a la de los gobernadores y alcaldes panistas. Quizá lo logre. En la visita de hoy del presidente podrán destacar con su presencia o ausencia, algunos detalles de las buenas relaciones entre los mandatarios.

Así, con este complicado escenario, en gira por la Península de Yucatán, AMLO llegó a Mérida la tarde de ayer para iniciar su tránsito por lugares importantes  como Tekax, donde acudió a encabezar un encuentro del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas. Pernoctó en Valladolid. Hoy se dirigió a Temozón antes de acudir a Felipe Carrillo Puerto en Quintana Roo donde tiene cita para dialogar con representantes de las comunidades mayas.

Si en Mérida no pasó desapercibida la ausencia  del gobernador panista Mauricio Vila Dosal, en la recepción del presidente, donde un tropel de personas lo esperaba en el aeropuerto con distintos asuntos y peticiones especiales. Por el tenor de los empujones, gritos y amontonamiento, no se requiere inteligencia para deducir el fondo del intento ante la lejanía de la terminal aérea a la ciudad de Mérida, sobre todo con este clima.

El panismo/perredismo que mantuvo con el priísmo en el Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto una relación tan  fraternal, cercana, tersa y armoniosa, como económicamente productiva para sus líderes, fue una temporada dorada, sin embargo, hoy que gobiernan ambas organizaciones políticas el estado, desde los municipios, cabildos y el Congreso, el constante estire y afloje de sus integrantes y de quienes están en la administración pública sin acuerdos para fortalecerse, están en la disyuntiva de ceder a los proyectos de Morena o sucumbir a los deseos sucesorios de un gobernador que nunca entendió lo que debía.