Ataque a Ciudad Universitaria

 Luis Octavio Murat Macias.

Una vez más Ciudad Universitaria fue atacada por grupos provocadores entrenados para infiltrarse en las marchas pacifistas y atacar con violencia extrema los edificios, monumentos histo?ricos, instalaciones acade?micas, bancos y comercios en general.

El comando de 40 “enfermos,” vestidos con “monos” negros y cubiertos de la cara, son conocidos como “anarquistas”, aunque la jefa de gobierno los llama “conservadores,” “que nada tienen que ver con grupos anarquistas o grupos radicales.”

Los “conservadores” intentaban provocar al gobierno para que la polici?a ingresara a Ciudad Universitaria “violando” la autonomi?a universitaria, pero eso no lo vamos a hacer, afirmo? Sheinbaum. “Anarquistas, conservadores o enfermos,” cualquiera que sea el adjetivo, lo cierto es que a estos grupos terroristas ninguna autoridad los detiene cuando se infiltran en las marchas y destruyen todo lo que encuentran a su paso. (Abrazos no balazos).

El ataque contra la rectori?a de Ciudad Universitaria fue bestial, me recordo? a los nazis quemando libros en las calles de Francia, de Polonia, de Checoslovaquia, de todas aquellas ciudades europeas en donde la cultura fue destruida. Asi? sucedio? con la libreri?a “Enrique González Casanova” situada al pie de la Torre de Rectori?a. Fue un acto de bestias haciendo piras de la cultura, y lo peor fue que nadie protegio? a la Universidad. Se usó el criterio de “no caer en provocaciones para evitar dan?os mayores y consecuencias lamentables”. Asi? que, “se dejó hacer y se dejó pasar”, como sucede hace más de 11 meses. Recordemos los ataques al Centro Histo?rico, a Palacio Nacional, los hechos violentos contra los monumentos, incluido el de la Victoria Alada, los vandalismo en las calles de Florencia y la colonia Condesa, los ataques a Rectori?a en este mismo an?o.

La respuesta a toda esta violencia por parte de las autoridades capitalinas y federales (CU es zona federal) ha sido “no caer en provocaciones”, asi? que la delincuencia, el narcomenudeo, los ataques violentos y la inseguridad en zonas estrate?gicas continu?an porque la ley no se aplica, al no entender que una cuestio?n es la autonomi?a universitaria, y otra es que al amparo de e?sta se tolere el no garantizar la seguridad ni la tranquilidad al estudiantado universitario.

La actitud de las autoridades frente al vandalismo de los grupos terroristas ha sido comodina al haber hecho a un lado el Estado de Derecho, a fin de no comprometer su cargo con la aplicacio?n de la ley.

La actitud de las autoridades tiene a la sociedad atemorizada, incre?dula, en medio de una realidad plagada de violencia, que, incontrolable, y desbordada, pareciera acabar con todo lo que se ha logrado tras largos an?os de limitaciones.

¿Qué está sucediendo en Me?xico? Esa es la interrogante, pero la respuesta no llega de parte de las autoridades que juraron y prometieron trabajar por Me?xico.

Investigaciones, comisiones de dia?logo, “estamos trabajando en ello”, intentos, “abrazos y no balazos”, “el pai?s que nos dejaron”, más promesas y mentiras, alabanzas, alfombras y condecoraciones a Evo, pero las verdades y la aplicacio?n de las leyes no aparecen, solamente la cantaleta de siempre: “no caeremos en provocaciones” y fueron los “conservadores”.

Cada di?a estamos más lejos de las verdades y soluciones, como de la aplicacio?n del Estado de Derecho, en tanto la nacio?n observa cómo se repiten actos que pisotean el marco juri?dico sin que nadie haga algo para frenar tanta barbarie como la cometida el pasado jueves en la Torre de Rectori?a de la UNAM, barbarie que nos hace sospechar que se trato? de un hecho en contra de la reeleccio?n del Rector, Enrique Graue.

La violencia como la inseguridad se han desatado como nunca habi?a sucedido en nuestro pai?s, los grupos poli?ticos se enfrentan por el control poli?tico, econo?mico, social y del narcotráfico; las venganzas van y vienen como sucedio? en Culiaca?n y en Chihuahua—Sinaloa con el Grupo Le Barón y sus rivales, con un saldo bestial que cego? la vida de dos mujeres y siete nin?os.

Me?xico transita por difi?ciles tiempos acentuados por la incapacidad de las autoridades gubernamentales, lo cual implica riesgos de desestabilizacio?n y, por consecuencia, el endurecimiento de los gobernantes. Bolivia, Venezuela, Chile y Nicaragua son vivo ejemplo de lo que nos depara el futuro inmediato sino se corrige el rumbo a tiempo.

La tolerancia, la madurez, la prudencia se han confundido con las consecuencias que vivimos a diario, y es por ello que las soluciones a todo lo que se ha querido aclarar se hacen más urgentes. Ignorar las demandas de la sociedad solo producira? mas inquietud, desconfianza, y, sobre todo, más violencia.

@luis_murat