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Esperan la misma suerte que los maestros

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Marissa Rivera.

Los métodos de presión como las manifestaciones, cierres de calles, bloqueos a las carreteras, a la Cámara de Diputados, al Senado o al Aeropuerto han tenido cierto éxito.

Por lo menos para los maestros,  lo vimos hace poco.

En esta época y como cada año es el turno de los campesinos, esos que hacen posible que la comida llegue a nuestras mesas y que representan a uno de los sectores productivos más importantes del país.

A ellos a través de la Secretaría de Agricultura se les asignan un presupuesto para proyectos productivos y programas de apoyo.

Pero esta vez, desaparecieron la mayoría de ellos y los proyectos o programas que quedaron tienen un severo recorte.

Esa medida provocó que organizaciones campesinas antagónicas hayan dejado atrás los enconos y sumarse en una sola voz.

Desde que se anunció el Proyecto de Presupuesto de Egresos, el pasado 8 de septiembre, las organizaciones manifestaron su inconformidad, incluso realizaron paros, cierres de carreteras y una marcha en la Ciudad de México.

El presidente Andrés Manuel López Obrador les advirtió que podrían quedarse en la Ciudad, el tiempo que quisieran, que los recursos para el campo ya no se repartirían entre sus líderes que se quedaban con ellos y les repartían migajas, sino personalmente a cada campesino.

Varios dirigentes se sintieron ofendidos y exigieron al Presidente, señalar quienes eran esos que se quedaban con los recursos de los campesinos. El tema no trascendió.

Pero el tiempo llegó y el día límite para aprobar el Presupuesto de Egresos 2020, es el 15 de noviembre.

El Gobierno tiene programado dar al sector agroalimentario 46 mil 253 millones de pesos, que contrasta con los 65 mil 434 millones de pesos que se les dio en este 2019. Una diferencia de 19 mil 181 millones de pesos.

Por eso, desde el lunes pasado, los campesinos ahorcaron las arterias principales que dan al Congreso y bloquearon la Cámara.

Su principal demanda es no recortar el presupuesto al campo y regresar los proyectos y programas productivos que se han eliminado.

El Gobierno Federal a través del mismo Presidente de la República y de los secretarios tanto de Hacienda como de Agricultura, han dicho que no hay tal recorte, que casi 22 mil millones de pesos se asignarán a la Secretaría de Bienestar, donde hay programas de siembra de árboles.

Pero las organizaciones campesinas han calificado ese programa como asistencialista y no productivo.

Ayer, con su bloqueo, evitaron que sesionaran los diputados y será hasta este jueves cuando se realice la sesión.

Los campesinos que permanecen fuera de la cámara de diputados, con gritos y consignas castigaron al diputado líder de la bancada de Morena, Mario Delgado cuando se apareció por la esquina de Emiliano Zapata y Congreso de la Unión. Los insultos de los campesinos hicieron que el diputado Delgado metiera reversa y se regresa caminado para abordar un vehículo que lo alejo del lugar.

En cambio, el diputado Eraclio Rodríguez, quien ha manifestado su cercanía y su lucha por los campesinos e incluso ha sido evitado por el Presidente y por el Secretario de Hacienda, recorrió varios puntos del bloqueo y platicó con campesinos de diversas organizaciones.

El tema está que hierve, los campesinos se quedarán hasta el viernes, esperando que los diputados que se reunirán hoy con las organizaciones campesinas, logren un acuerdo.

De lo contrario tendrán que buscar una sede alerta y la Ciudad será estrangulada.

A penas van dos días de bloqueo y aunque han paralizado el trabajo en la Cámara de Diputados, no ha habido ningún incidente, ni siquiera se ha necesitado la presencia de los elementos de la policía capitalina.

Demasiada cordura, no sé si de los campesinos o de las autoridades de la Ciudad.