“Lenguaje inclusivo” o cómo hablar y escribir como imbécil

Carlos Arturo Baños Lemoine / Ciudadano Cero

Carlos Arturo Baños Lemoine.

Demasiado lejos está llegando el aborto mental ése de la “ideología de género”. Por su nefasta influencia en el ámbito social, nuestro mundo se está volviendo cada vez más imbécil.

No olvidemos que la “ideología de género”, que está en la raíz del feminismo y también del rollo de la “diversidad sexual” (LGBTQ+), es una colección de falsedades, falacias, sesgos cognitivos, ridículas ficciones, ocurrencias psicóticas y caprichos hiper-subjetivistas. Y esta amalgama perniciosa ha crecido, en muchas áreas del espectro social, gracias al apoyo que ha recibido por parte de medios masivos de comunicación, universidades, partidos políticos, parlamentarios, empresas, figuras públicas, activistas, ONGs, etc.

La nota de la semana pasada fue la de una alumna que exigía que no le dijeran “compañera” sino “compañere” porque, según su desvarío mental, esa palabra representaba correctamente su  “identidad de género”.

Como ya lo he expuesto en otro artículo, esta clase de catastróficas ideas viven peleadas con el sistema binario que define correctamente la sexualidad de las personas cuando de “género” se habla; de “género” en términos de veras científicos: femenino y masculino.

Y esto es así, ya lo hemos explicado, porque la palabra “género” deriva del latín genus-genere que es la expresión conceptual y lingüística que se refiere a un fenómeno sumamente objetivo con respecto a la naturaleza sexuada de nuestra especie: el fenómeno de la reproducción sexual, de la procreación, de la multiplicación de individuos.

Para la reproducción de nuestra especie, aún sin mediación de la cópula, se precisan gametos femeninos (óvulos) y masculinos (espermatozoides). Las hembras proveen los primeros y los machos los segundos. Y claro que puede haber deficiencias en los genes, las glándulas, las hormonas y/o los genitales, a grado tal de que la reproducción no sea posible. Pero el hecho contundente es que, en individuos con normal desarrollo, la capacidad reproductiva radica en el buen funcionamiento de ese eje genes-glándulas-hormonas-genitales. Y es a esto a lo se refiere el término “género” cuando se utiliza de forma de veras científica.

Pero ya sabemos que la “ideología de género” llegó para echar a perder las cosas con base en ocurrencias insanas. Esta ideología quiere imponer otro concepto de “género”, pero se trata de una aberración conceptual realmente, en donde lo biológico se diluye y se corrompe a fin de darles gusto a aquellos que “no se sienten a gusto con el sistema binario”. Y, por esto, han inventando tantas aberraciones que, hoy en día, la función comunicativa del lenguaje está en severos aprietos.

Tan fácil que es la norma de usar la “o” para referirse a todos los individuos de ambos sexos (p.e. los maestros, los alumnos, los doctores, los políticos, etc.) y, cuando se vuelve necesario distinguir, usar la “o” sólo para los sujetos masculinos. Regla sencilla, de fácil aplicación y larga data.

¡Ah, pero tenían que llegar las sectas de la “diversidad sexual”, con sus sueños guajiros, para tratar de imponer múltiples “formas de inclusión”; tantas que a fuerza de querer decir algo terminan diciendo nada y confundiendo aún más a la gente. Y, por supuesto, se trata de un concurso de ocurrencias imbéciles.

Digamos ahora “alumnas y alumnos”.

Luego sale el ocurrente que se cree genial y usa la @ para escribir “[email protected]”.

Pero luego sale otro ocurrente que se inconforma porque la @ lo deja afuera y exige que lo llamen “alumne”.

Y luego sale otro ocurrente que exige usar también la “u” y la “i”… ¡no podemos discriminar vocales! Digamos ahora también “alumnus” y “alumnis”.

Y sale un ocurrente más, uno que se siente matemático, que quiere usar la “x”, la letra incógnita, el valor a calcular. Este ocurrente escribirá “alumnxs”.

Y saldrá otro ocurrente que utilizará la cuadrícula para jugar gato “#”, porque esta grafía está abierta a ocupar varias casillas o a moverse de una casilla a otra.

Y vendrá otro ocurrente que… ¡y así hasta el infinito de la imbecilidad!

¿De veras queremos que nuestra sociedad caiga en esta bacinica de ocurrencias?

¿Creen ustedes, mis amigos, que a los psicóticos ocurrentes de la “ideología de género” les van a dar gusto algún día?

Los invito a mostrar inteligencia y sensatez. Los invito a oponerse a esta magna imbecilidad en el escribir y en el hablar. Y que nos quede claro que la “ideología de género” es perniciosa de principio a fin. NO PERMITAMOS la imposición de formas imbéciles de escribir y de hablar.

https://www.youtube.com/watch?v=639PjWMRh5U

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Esta videocolumna de análisis, crítica y opinión es de autoría exclusiva de Carlos Arturo Baños Lemoine. Se escribe y publica al amparo de los artículos 6º y 7º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Cualquier inconformidad canalícese a través de las autoridades jurisdiccionales correspondientes.

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