Niños y adolescentes migrantes, un grave problema moral

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Sofía Salinas.

“Cada día, dos niñas o niños son detenidos en la frontera. En 2017 el gobierno de Estados Unidos reportó a más de 40 mil 600 niños, niñas y adolescentes que viajaban solos”, comentó María Josefina Menéndez, CEO de Save the Children México.

En la Cena en Rojo en apoyo a la niñez migrante, realizada en el Ex Convento de San Hipólito, Ciudad de México, la directora de Save the Children México, detalló a los empresarios e invitados especiales:

“La migración de niños, niñas y adolescentes que viajan solos es un fenómeno que año con año adquiere dimensiones cada vez más graves, es un problema muy complejo, creciente y multicausal que impacta la posibilidad de supervivencia y desarrollo de los niños y niñas que lo experimentan.

“En su tránsito hacia Estados Unidos, los niños deben dejar su familia, su casa, su escuela, sus amigos, sufren por la falta de alimento y el riesgo de deshidratación en el camino, están dispuestos al abuso sexual, a la violencia física y mental, también corren peligro de ser víctimas de robo, trata para la explotación laboral o sexual, mercado de órganos, a ser abandonados por los polleros y en muchos casos, pierden la vida.

El aumento de niñez migrante ha dado visibilidad a la realidad y a las razones que los obligan a migrar de sus comunidades de origen hacia Estados Unidos, buscan encontrar una opción para desarrollarse y obtener sustento, reencontrarse con sus familias o huir de las condiciones de violencia que también ponen en serio riesgo sus vidas, amenazas a las que se enfrentan, la presencia de maras y pandillas del crimen organizado.

Durante 2017 el gobierno de Estados Unidos reportó a más de 40 mil 600 niños, niñas y adolescentes que viajaban solos.

En abril de 2018 el gobierno norteamericano comienza la aplicación de la política Tolerancia Cero, como resultado 2 mil 653 niños y niñas migrantes, mucho de ellos menores de 5 años, fueron separados de sus padres en las fronteras, rompiendo así su integridad familiar.

María Josefina Menéndez, CEO de Save the Children México / Foto de Sofía Salinas

Se calcula que más de 12 mil niños, niñas y adolescentes todavía permanecen en albergues o en hogares de acogida, que son entornos que no garantizan sus condiciones de protección adecuada.

“En relación con la niñez mexicana, de 2011 a octubre de 2016 se han deportado a México más de 87 mil niños, niñas y adolescentes no acompañados. De éstos el 6% tenía menos de 12 años y la gran mayoría ha sido dejada en ciudades fronterizas.

Save the Children está presente en diez comunidades de origen en El Salvador, Guatemala y Honduras y en 8 localidades de México, en los Estados de Baja California, en Chiapas, Oaxaca y en Puebla.

“En los últimos 4 años, más de 8 mil 300 niños y adolescentes que pertenecen a los programas en donde nosotros trabajamos, hemos logrado que estos niños no hayan migrado, que hayan permanecido en su comunidad, lo que para nosotros representa un gran éxito en las circunstancias actuales”, manifestó.

En la Cena en Rojo, estuvo presente el Doctor Juan Ramón de la Fuente, ex Rector de la UNAM, invitado por el presidente electo López Obrador a ser Embajador de México ante la ONU.

El doctor De la Fuente, psiquiatra, y quien es presidente del Consejo Directivo de Aspen Institute México, al que pertenecen empresas, fundaciones e instituciones educativas, entre ellas, Mabe, Coca Cola, Fundación Álvarez del Castillo, Jauregui & Del Valle Asociados, Fundación Rafael Dondé, Instituto Tecnológico Autónomo de México, nos comentó en exclusiva:

“El trabajo que hace Save the Children es un trabajo mundialmente reconocido, yo creo que en México los informes dan muestra cabal de lo que están haciendo y desde el Aspen Institute acompañamos iniciativas de esta naturaleza, son formidables, sobre todo el tema que traen ahorita más presente que es el de los niños que están siendo separados y abandonados de sus padres, y que sabemos muy bien, desde hace muchos años por estudios muy sólidos, que estos niños desarrollan problemas muy serios tanto psicológicos e incluso en algunos casos, daño cerebral.

“Estas separaciones forzadas, independientemente del contexto en el que se den, no son admisibles por razones humanitarias, pueden ser legales, pero no son morales”, concluyó.

@Sofiasi2010