Raúl Flores Martínez.

Ya es un grito generalizado de los diversos sectores productivos de la Ciudad de México y Estado de México de “ya no aguantamos más” el cierre de los diversos negocios que fueron cerrados por más siete meses en una primera instancia.

Ahora con 20 días de inactividad, los comerciantes establecidos de productos no prioritarios, están a punto de cerrar para siempre sus negocios y quedarse con una gran deuda de por vida.

Por un recorrido que realice por el Centro Histórico de la ciudad de México, me llamó la atención las personas que están frente a los negocios que están cerrados, esos negocios no prioritarios para el gobierno de la ciudad de México.

Al pasar y comenzar a leer los anuncios, las personas se acercaban a ofertar sus mercancías, mercancías lícitas, como equipo o papel fotográfico, bisutería, calendarios, alhajas, como si fueran de contrabando, en silencio se acercan te las ofrecen y surten pedidos abriendo rápido la cortina y la vuelven a bajar para evitar la clausura.

Esta nueva forma de comercializar los productos en el primer cuadro de la capital del país, me recordó lo vivido en 2016 Oaxaca en los momentos más álgidos de la APPO y la CNTE que paralizaron la ciudad, lo que provocó una crisis financiera de la cual, hasta el día de hoy no se han repuesto los empresarios.

Recordé una entrevista que le hice en esos años al entonces presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac), Hugo Vela, sobre el cierre de restaurantes y cocinas económicas en la entidad.

A pregunta expresa ¿Cómo va la industria restaurantera en estos momentos en Oaxaca?

La respuesta fue inmediata.

“La industria restaurantera reportó el cierre de 120 restaurantes el estado de Oaxaca, y la desaceleración de 90 por ciento en ventas en Chiapas, Michoacán y Guerrero, con la pérdida de más de 10 mil empleos en algunos casos han tenido que recurrir a los paros técnicos y laborar dos o tres días a la semana, por si fuera poco, se han cerrado 120 restaurantes en la zona y para esa entidad es muchísimo”.

Muchos de esos cierres de restaurantes generaron grandes deudas que no se pudieron pagar, lo que llevó a algunos dueños de restaurantes a quitarse la vida, al suicidio, ante la imposibilidad de pagar los adeudos de rentas, luz, préstamos para las mercancías”.

Algo similar se puede vislumbrar con esta pandemia, pequeños y medianos comercios que cerraran ante la falta de apoyo de los tres entes de gobierno, principalmente de la terquedad del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quién sigue con la terquedad de “no rescatar a los empresarios”.

Quizá el Presidente López Obrador, como la jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum, no se han percatado que la economía interna, se construye con los comercios pequeños, con esos negocios que en pocas semanas cerrarán sus cortinas ante la falta de apoyo, lo que puede generar una ola de suicidios como se dio en Oaxaca en 2016.

(Visitado 62 veces, 1 visitas de hoy)

Clima

CIUDAD DE MÉXICO

Hoy no circula

Tipo de cambio

Tipo de cambio: USD

Síguenos en nuestras redes

Lo último

Notas relacionadas

La pandemia de la desesperanza

Boris Berenzon Gorn. Dice Miguel Hernández en su maravilloso y desolador poemario El rayo que no cesa que “Quiero decirte, amor, con sólo esto, /