Revolución cubana: ¿otros paraísos?

Para Silvia Díaz Capote.

Este 26 de julio, en Cuba se recuerda al movimiento que dio origen a la revolución cubana. La cual comenzó como una reacción, inicialmente política y luego militarizada, contra el régimen autoritario del dictador Fulgencio Batista. El problema es que la revolución sustituyó ese autoritarismo de Batista, por el “paraíso” comunista.

Encabezados por un movimiento de clase media, con Fidel Castro y el Ché Guevara a la cabeza (un abogado y un doctor), la revolución cubana atrajo a universitarios, opositores, profesionistas, intelectuales, campesinos, obreros y otros. El enorme apoyo campesino y la dirigencia de clase media, nos permite hablar de una alianza entre fracciones de la clase media y de las clases bajas, como base de la revolución cubana.

Esa base interclasista fue lo que permitió que un pequeño movimiento de unos pocos miles de guerrilleros, derrotara a un ejército de decenas de miles de soldados bien armados. Pues tenían el apoyo de su pueblo y eso –y no la guerrilla- era lo más importante. Esta cuestión fue mal entendida por la dirigencia y sobre todo, por el Ché Guevara.

En 1940, se instituyó en Cuba una república constitucional, que fue luego destruida por la dictadura de Fulgencio Batista, a partir de 1952. Se considera que la revolución comenzó en 1956, dado que en ese año la vía de la insurrección se convirtió en la forma de lucha política dominante. Antes, la lucha política se realizaba mediante partidos políticos, de los cuales los principales eran el Partido Revolucionario Cubano Auténtico y el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo); en este último llegó a participar Castro. De ahí que no pueda decirse que los revolucionarios cubanos no hayan tenido raíces democráticas.

Entre 1956, año del inicio de la revolución y 1961, año de la radicalización comunista, la revolución cubana conservó una amplia base ideológica. Sin embargo, luego de su radicalización, fueron apresados los no comunistas como el comandante Huber Matos y otros revolucionarios a quienes devoró su propia revolución.

Con la radicalización, las ideas democráticas y republicanas comenzaron a ser despreciadas por la revolución y así, poco a poco se fue debilitando la cultura democrática cubana.

No es verdad que los cubanos no sean demócratas, al menos por otra razón. En 1933 en Cuba hubo otra revolución contra su también dictador Gerardo Machado, la cual resultó luego en la vigencia de la democracia por un cierto periodo. Incluso durante la dictadura de Batista, los programas políticos opositores, eran democráticos.

Sin embargo, la revolución de Castro modificó la estructura económica y social de la isla, la educación, la salud y sobre todo, la ideología. Los Castro instauraron una dictadura de ideología comunista, luego de destruir los valores democráticos de su propia sociedad e incluso dentro de la dirigencia revolucionaria. De ahí el encarcelamiento de Huber Matos –a quien quiso liberar sin éxito Camilo Cienfuegos, otro conocido comandante.

Hasta mediados de 1960, el gobierno revolucionario cubano incluyó políticos moderados, civiles y miembros del Movimiento 26 de Julio. Pero a partir de la llegada de Fidel Castro al gabinete del presidente revolucionario Manuel Urrutia, los radicales comenzaron a fortalecerse, dentro de las facciones revolucionarias.

La radicalización produjo la Reforma Agraria, que junto con las nacionalizaciones de empresas extranjeras, provocaron sospechas y luego ataques de los Estados Unidos. Pero todo ello, en el marco de la guerra fría.

El punto culminante de la guerra fría, se dio en el Caribe. La guerra fría fue lo que permitió subsistir a la revolución cubana. Pues así Cuba obtuvo de la Unión Soviética el apoyo vital para poder resistir a los Estados Unidos. De no haber ocurrido la guerra fría, la revolución cubana hubiese sido derrotada antes de 1963.

La Crisis de los Misiles mostró que Cuba fue una ficha más del enfrentamiento entre USA y la URSS. Los soviéticos colocaron en Cuba misiles nucleares, pero en las negociaciones posteriores entre las dos potencias, Fidel Castro y Guevara fueron excluidos, como correspondía a su reducido poderío.

Los idealistas creen que los cubanos debieron haber sido consultados antes de que los rusos les quitasen las bombas nucleares que inicialmente ellos mismos les dieron. Pero en la política internacional real, en la Realpolitik, muy poco importan los derechos o las soberanías. Entra y sale el que tiene la fuerza para hacerlo. Y los rusos salieron de Cuba, en cuanto a sus armas nucleares, sin pedirle opinión a los cubanos.

La revolución cubana no provocó la guerra fría, pero sí la agudizó. En ese contexto internacional, el gobierno castrista tuvo una política exterior cuya característica imborrable fue el apoyo o padrinazgo de movimientos guerrilleros o armados.

Fracasó la dirigencia cubana, cuando quiso generar revoluciones con simples focos guerrilleros, como ocurrió al Ché en Bolivia, país desde donde se pretendía extender la revolución a países vecinos de latinoamerica. Pues como no existía la alianza interclasista que sirviera de “cuna de la revolución”, como sí ocurrió en Cuba, casi todas las guerrillas latinoamericanas fueron derrotadas.

Fueron errores graves en los cálculos políticos de la dirigencia cubana, lo que llevó al matadero a cientos de jóvenes idealistas en América Latina. Y quizá cierta incomprensión sobre el propio papel de la guerrilla en la revolución cubana -o sobre su contexto social.

Sin embargo, la revolución cubana tuvo un efecto claramente benéfico sobre los movimientos de liberación anticolonial en África e incluso Asia. Allí fue invaluable el apoyo del ejército cubano en contra del colonialismo y esto debe ser reconocido como uno de los principales logros de la revolución cubana.

Para el pueblo cubano, sin embargo, los logros de su revolución en justicia o seguridad social, no son sostenibles. En parte, por el reducido mercado cubano y desde luego por el bloqueo o embargo comercial estadounidense, las políticas económicas cubanas no funcionan.

Hubo muchos errores económicos. Un error garrafal fue nombrar al Ché Guevara como director del Banco de Cuba, pues este joven no tenía la más remota idea de cómo se dirige un banco. Esas chabacanerías, más el culto a la personalidad de Castro, hicieron imposible el cuestionamiento de todas sus torpezas.

Castro era un ignorante en economía. Pero eso se podía subsanar incluyendo a economistas poderosos en la dirigencia en Cuba. Sin embargo, en Cuba el único poderoso era Fidel, pues Cuba era una dictadura personal, al menos luego de la muerte de Guevara.

Su carácter dictatorial, hizo más honda la pobreza en Cuba. Pues nunca se pudieron cuestionar las verdaderas ocurrencias con las que gobernaba Castro. Pensaron que con zafras y “vacas milagrosas” iban a sacar a Cuba de su atraso –y desde luego se equivocaron.

El principal fracaso de la revolución cubana, sin embargo, es haber convertido a un pueblo pobre en un pueblo miserable, como lo es hoy en buena medida. Cuba llevó a su población en un sentido contrario al que querían.

Los soviéticos lograron convertir a la Rusia agraria de los zares, en una potencia nuclear. Eso es un gran logro histórico, aunque no sea posible obviar los dos millones de asesinatos de rusos por cortesía del gobierno soviético –y los otros dos millones de trabajadores forzados o esclavizados en los gulag.

Sin embargo, en Cuba no hubo una gran mejoría en el sistema económico. Hoy Cuba sigue igual de subdesarrollada que siempre fue, salvo unos pequeños islotes en biotecnología. Y quizá más pobre que antes, el sufrido pueblo cubano. De ahí que pueda decirse que los resultados netos de la revolución cubana, sean muy desiguales.

Muy cuestionable es el abandono de las libertades democráticas, pues eso le quitó a los cubanos la posibilidad de opinar sobre las erradas políticas de sus gobernantes. Y desde luego de asociarse o reunirse fuera de los dictados de su liderazgo.

Castro fue un orador bueno, un estratega cuestionable y un economista decididamente malo. Pero como fue también un dictador o caudillo y además los problemas de un país no se solucionan con simple retórica, el modelo socialista llevó a Cuba al fracaso económico y a la dictadura política, al mismo tiempo.

No parece haber alternativa viable para el desarrollo económico de los cubanos, dentro del comunismo. A menos que se conviertan en una dictadura capitalista, al estilo chino –y comiencen como los chinos a exprimir a su propio pueblo. Si no es así, el sistema cubano actual sólo perpetuará la dictadura, sin resultados económicos tangibles.

Cuba no saldrá de la pobreza por vía socialista, infortunadamente. Aunque quien esto escribe, desde luego, no tiene la solución a semejante enigma, pues ni siquiera es economista, sino abogado. Pero, aunque seguimos creyendo que muchos revolucionarios cubanos tuvieron, en su momento, la mejor de las intenciones, ya sabemos qué ocurre con las intenciones en el infierno y en “otros paraísos…”

Si los yanquis los vuelven a invadir, en México muchos estaremos con ustedes. Pero hoy por hoy, quizá valdría la pena pensar en otras alternativas, en otros paraísos, pues la única opción que hoy tienen nuestros estimados vecinos cubanos, todo indica que ya no funciona.

 

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